La acaba de cerrar uno de los capítulos deportivos más importantes de su historia.
Los y del reunieron a más de 6,200 de 37 países en 40 deportes, y nuestra delegación firmó su mejor actuación de todos los tiempos: , 46 de oro, un salto de 35 % respecto a San Salvador 2023.
Pero el verdadero éxito no se mide solo en el medallero.
Detrás de cada competencia hubo miles de personas — , delegaciones, familiares, periodistas, aficionados— que necesitaron , alimentación, y entretenimiento.
Desde estimamos que el movimiento vinculado a los Juegos superó los 10,000 visitantes, distribuidos entre hoteles, restaurantes, comercios y prestadores de servicios de toda la ciudad.
Eso es el : personas que viajan por una motivación deportiva y generan mucho más allá del escenario de competencia.
No compite con nuestro turismo tradicional; lo complementa y reduce la estacionalidad.
Y activa de inmediato —hotelería, gastronomía, , logística, seguridad, producción de espectáculos—.
también dejó , una con vocación de uso posterior, experiencia organizativa y una exposición internacional invaluable.
Todo eso es.
Pero el más importante todavía está por construirse.
La reúne condiciones excepcionales para ser potencia regional del : conectividad aérea, infraestructura hotelera de clase mundial, clima favorable todo el año y ubicación privilegiada en el.
Hoy tenemos algo más valioso:.
Podemos recibir miles de , organizar competencias en decenas de disciplinas y alinear al , las federaciones y el.
La pregunta es qué hacemos a partir del : el éxito de unos Juegos no termina con la , comienza cuando las vuelven a abrir.
Cada debe convertirse en una candidatura permanente.
, natación, judo, tenis, voleibol, golf, deportes acuáticos: cada disciplina tiene un calendario internacional de eventos que podemos atraer año tras año, con capacidad de llenar habitaciones, restaurantes y vuelos en temporadas bajas.
Hay una tarea inmediata: saber cuánto dejaron estos Juegos en la.
Cuántos visitantes llegaron, cuánto gastaron y cómo percibieron el destino.
Por eso desde hemos impulsado, junto a y el , el primer estudio de del en la.
Con datos y no percepciones, el deporte deja de verse como gasto social y se revela como una herramienta de desarrollo económico y de proyección internacional, y la base sobre la cual el país podrá negociar sedes y justificar inversiones.
El país invirtió con visión en sus , sus y la organización de estos Juegos —solo la de la delegación representó de pesos del —.
Ahora corresponde que esa inversión produzca dividendos durante décadas.
El próximo objetivo debe ser una , construida entre el Gobierno, las federaciones, el sector turístico y la empresa privada.
No necesitamos esperar otros para recibir miles de : podemos hacerlo todos los años.
nos dejó para celebrar y una razón aún mayor para : Ese es el que comienza ahora.
Y la está ..











