La inadmisibilidad del recurso de casación sienta precedente sobre el interés casacional y la libertad de prensa
La Suprema Corte de Justicia declaró inadmisible el recurso de casación de Jean Alain Rodríguez, confirmando la indemnización de 2 millones de pesos a Marino Zapete y marcando un precedente sobre la protección judicial del periodismo.
La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) declaró inadmisible el recurso de casación interpuesto por el exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, contra la sentencia que lo condenó a indemnizar con 2 millones de pesos al periodista Marino Zapete por daños morales. La decisión, contenida en la sentencia SCJ-PS-26-1757 del 31 de agosto de 2026, establece que el exfuncionario no acreditó el interés casacional exigido por la Ley 2-23.
Al declarar inadmisible el recurso, la SCJ no conoció el fondo de los argumentos y dejó vigente la sentencia 1303-2024-SSEN-00306, emitida el 26 de agosto de 2024 por la Tercera Sala de la Cámara Civil y Comercial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional. Esa decisión condenó a Rodríguez a indemnizar al periodista por daños morales, más un interés judicial de 1.5 % mensual desde la notificación hasta la ejecución total.
La Corte de Apelación rechazó la demanda contra Maybeth Rodríguez Sánchez, hermana del exprocurador, y determinó que no se probaron daños materiales. El tribunal consideró que Jean Alain Rodríguez realizó actuaciones para que Zapete se retractara y, de no hacerlo, se cancelara su programa. Tomó en cuenta la proximidad temporal entre la difusión de las informaciones y la salida del aire, una declaración notarial sobre requerimiento de retractación y una comunicación de Teleradio América.
La SCJ precisó que el recurso de casación es una vía extraordinaria y que no basta con alegar errores jurídicos o cuestionar la valoración de pruebas; correspondía al recurrente demostrar el interés casacional. Tras la decisión, Zapete afirmó que su demanda buscaba defender el ejercicio responsable del periodismo frente a presiones de personas investidas de poder y que el fallo es una señal para quienes ejercen funciones públicas y para las nuevas generaciones de periodistas.










