Una ingeniera que cambió la oficina por las montañas
A sus 47 años, Thais Herrera ha demostrado que los límites existen solo en la mente. Esta ingeniera industrial dominicana, vegetariana y madre de dos hijos, se ha convertido en un referente del montañismo extremo y la superación personal, combinando su pasión por la aventura con una exitosa carrera como coach empresarial.
Su trayectoria incluye logros extraordinarios: fue la primera mujer dominicana en completar un IronMan y ha conquistado algunas de las cumbres más emblemáticas del planeta, incluyendo el Everest.
El Everest: un sueño nacido en el Pico Duarte
La idea de ascender la montaña más alta del mundo surgió en 2015, mientras escalaba el Pico Duarte junto a Karim Mella, el primer dominicano que alcanzó la cima del Everest. Ese mismo año asistió a una escuela de glaciares y decidió que quería llegar a lo más alto.
Sin embargo, el camino no fue lineal. En 2017, su esposo Domingo fue diagnosticado con cáncer y ella dejó el montañismo para cuidarlo. Tras su fallecimiento en 2018, encontró en las montañas un espacio de sanación y cuatro meses después viajó a Ecuador a entrenar.
Mentalidad de acero y patrocinio clave
Herrera sostiene que el 80 % del desafío es mental. «La parte física es más fácil de entrenar», explica. En el Campo 4 del Everest, sus compañeros vieron a dos personas fallecer, pero su optimismo innato la mantuvo firme.
Las primeras expediciones las financió con ahorros personales, una lección de su madre. Luego, el respaldo de Marcos Díaz y el patrocinio de Arroz La Garza profesionalizaron su carrera de aventurera.
República Dominicana: un paraíso por descubrir
Para esta atleta, el país caribeño es «un salón de aventuras» con ríos de cascadas cristalinas que, bien gestionados, ofrecen un potencial inmenso. Ya practica parapente y sueña con subir montañas para luego bajar planeando.
Docente en Barna, fundadora de la empresa Asertiva y voluntaria comprometida, Thais Herrera encarna la convicción de que los sueños se pueden alcanzar. Un mensaje que sus hijos confirman con cada felicitación de cumpleaños desde una cumbre lejana.











