Nueva política migratoria afecta a solicitantes de residencia y genera incertidumbre legal
La administración Trump cambia el proceso de ajuste de estatus, afectando a dominicanos y otras comunidades en Estados Unidos que buscan la residencia permanente.
La medida del presidente Donald Trump de modificar el proceso de obtención de la residencia ha generado preocupación entre un sinnúmero de dominicanos y otras etnias residentes en Estados Unidos. Muchos han expresado opiniones negativas porque tienen familiares directos —hijos, padres, hermanos, tíos— en proceso de obtener su residencia al ser solicitados por un familiar.
Los afectados incluyen a quienes están casados con ciudadanos estadounidenses, estudiantes internacionales, trabajadores temporales y otras personas que anteriormente podían ajustar su estatus sin salir del país. Los dominicanos, que prefirieron no identificarse, sostienen que iniciarán consultas con abogados de inmigración para ver si paralizan los trámites ya iniciados a favor de sus familiares, hasta que se pueda volver a la normalidad.
Según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), los solicitantes aún pueden cumplir los requisitos para permanecer en territorio estadounidense durante el proceso, en «circunstancias extraordinarias», aunque la agencia no ha definido claramente qué se considera como tal. La agencia federal aún no ha publicado directrices detalladas sobre cómo afectará esta política a las solicitudes que ya están pendientes.
USCIS afirma que esta medida restablece la “intención original” de la ley de inmigración y reducirá las estancias ilegales por visa, a la vez que liberará recursos de la agencia. La agencia indicó que, en general, los solicitantes deberían tramitar su residencia permanente en el extranjero, en lugar de solicitarla desde EUA. Durante décadas, muchos inmigrantes que ingresaron al país legalmente con visas de estudiante, trabajo, turismo u otras visas temporales, pudieron solicitar la tarjeta de residencia permanente mientras permanecían en Estados Unidos, a través de un proceso conocido como ajuste de estatus. “Una vez que una persona abandona EE. UU., disminuyen sus posibilidades de regresar legalmente, porque hemos visto la rapidez con la que se está desarrollando todo esto”, dijo Verónica Cardenas, abogada de inmigración y exfiscal del ICE.











