Consultora con 17 años de trayectoria cuestiona amplitud del concepto ‘encuesta’ y pide mayor control a firmas sin metodología
La firma consultora Newpartners expresó este lunes su respaldo a la regulación de encuestas electorales de la Junta Central Electoral (JCE), pero advirtió que el nuevo reglamento podría tener vicios de inconstitucionalidad y afectar la libre empresa. La empresa, certificada con el registro REES-2019-04-009, hizo públicas sus observaciones.
Newpartners, especializada en investigación de mercados políticos, manifestó su apoyo a los esfuerzos de la JCE para ordenar las publicaciones durante los períodos de proselitismo establecidos por la ley. No obstante, expresó preocupación por posibles limitaciones que el reglamento generaría para la publicación de sondeos y estudios de opinión pública.
La consultora advirtió que la norma podría afectar asociaciones o ‘joint ventures’ entre firmas consultoras y medios de comunicación para la difusión de barómetros sociopolíticos y económicos que buscan medir periódicamente la percepción ciudadana sobre temas de interés nacional. ‘Usar el concepto encuesta es muy amplio y limita el ejercicio de la libre empresa. Nos preocupa que el reglamento tenga vicios de inconstitucionalidad’, sostuvo en una declaración pública.
Newpartners señaló que el verdadero desafío radica en fortalecer los mecanismos de supervisión y verificación para evitar las denominadas ‘encuestas de escritorio’, las cuales —afirmó— carecen de metodología científica y evidencias reales de levantamiento de campo. En ese sentido, sugirió que la JCE aplique una debida diligencia más profunda a las empresas que soliciten acreditación ante el órgano electoral, con el objetivo de identificar firmas que no cuenten con procesos técnicos verificables.
La consultora indicó además que publica pocos estudios debido a que gran parte de su trabajo está enfocado en encuestas estratégicas para asesores y aspirantes políticos, asegurando que cuenta con una metodología de trabajo comprobada. Finalmente, sostuvo que las encuestadoras formalmente establecidas no representan el problema dentro del sector, sino aquellos actores que utilizan métodos no científicos con fines propagandísticos.











