Sin acuerdos concretos más allá de la prórroga arancelaria hasta enero
El presidente chino, Xi Jinping, concluyó este viernes su gira de Estado de tres días por Washington recorriendo los Archivos Nacionales junto a Donald Trump. Ambos examinaron la Constitución de Estados Unidos y la Carta de Derechos, en un cierre simbólico que deja pendientes temas clave como inteligencia artificial, tierras raras y Taiwán.
El presidente chino, Xi Jinping, concluyó este viernes su gira de Estado de tres días por Washington recorriendo los Archivos Nacionales junto a su homólogo estadounidense, Donald Trump. Durante el recorrido, ambos mandatarios examinaron documentos históricos como la Constitución de Estados Unidos y la Carta de Derechos, en compañía de las primeras damas, Melania Trump y Peng Liyuan, y guiados por el archivista de Estados Unidos, Bradford Wilson.
La visita comenzó con la Declaración de Independencia, firmada en Filadelfia en 1776, y continuó en la vitrina que alberga la Constitución estadounidense, esbozada en 1787. Trump dijo a la prensa que comparaban los documentos de China con los fundacionales de Estados Unidos: «Los nuestros abarcan 250 años, lo cual es magnífico y nos llena de orgullo. Los de ellos abarcan 6.000 años. Así que hay una pequeña diferencia entre 6.000 y 250».
Antes de la visita se había preparado una exhibición adicional con una piedra de la Gran Muralla y una carta del emperador Guangxu a Grover Cleveland, pero los objetos fueron retirados antes de la llegada de los líderes. Según ambos mandatarios, el viaje reforzó la relación bilateral, aunque no hubo anuncios concretos más allá de la prórroga hasta enero de la tregua arancelaria anunciada justo antes de la llegada de Xi a Washington.
Persisten sin acuerdo temas de peso como la competencia sobre inteligencia artificial, el levantamiento de restricciones a las tierras raras chinas o a los semiconductores estadounidenses más sofisticados. Trump aseguró haber hablado con Xi sobre la guerra contra Irán, sin dar más detalles, mientras que el mandatario chino pidió al republicano cambiar la postura de Washington sobre el apoyo a la independencia de Taiwán, a la que Pekín considera una provincia rebelde.










