Caso revela vacíos legales en donación de gametos y genera debate mundial.
Un neerlandés de 43 años confesó ser padre de 199 niños en cuatro países europeos, destapando un caso que cuestiona los límites de la donación de esperma y la supervisión internacional de las clínicas de fertilidad.
El hombre, originario de Groningen, admitió en una carta dirigida a las familias receptoras que sus donaciones han dado lugar a 199 nacimientos: 172 en Países Bajos, 11 en Bélgica, 15 en Alemania y uno en otro país europeo. La revelación se produce mientras era investigado en Bélgica y su país natal por haber superado ampliamente los límites permitidos.
En el mensaje, el donante expresó su remordimiento: «Creía que estaba haciendo lo correcto y ayudando a la gente; el agradecimiento y ver esa felicidad tan intensa eran mi única motivación. Ahora sé que os he decepcionado profundamente». También señaló que debería haber controlado el número de sus donaciones mucho antes.
El caso ha puesto en el centro del debate la falta de coordinación entre los bancos de esperma europeos, ya que el hombre usó diferentes nombres y donó en varias clínicas durante años. Además, operaba fuera de los canales formales, contactando a mujeres por internet y, según denuncias, ofreciendo esperma a cambio de relaciones sexuales.
El Ministerio de Sanidad neerlandés conocía su actividad desde 2017 e incluso lo incluyó en una comisión gubernamental sobre donaciones dos años después. Para la diáspora dominicana en Europa y las familias que recurren a la reproducción asistida, este escándalo subraya la urgencia de establecer controles transfronterizos y proteger la salud reproductiva.











