Un llamado por la salud como derecho universal
El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, manifestó que la salud no puede continuar siendo una incertidumbre ni un privilegio para la población. En su opinión, debe transformarse en una garantía de alcance universal para todos los ciudadanos.
Al asumir el pasado lunes la presidencia de la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud, el funcionario expresó que el progreso de la salud global no se construye desde la fragmentación. Explicó que los avances se logran mediante la cooperación, la equidad y la responsabilidad compartida, con un compromiso colectivo de proteger la vida y la dignidad humana.
La realidad que une al mundo
Atallah ilustró su planteamiento con una imagen conmovedora: una madre sosteniendo a su hijo con fiebre en cualquier rincón del planeta, sin certeza de que tendrá acceso a un diagnóstico, a un tratamiento o a una oportunidad real. Señaló que esa escena trasciende nacionalidades pero resume una verdad universal.
El titular de Salud Pública aseguró que el propósito es posicionar la salud como prioridad nacional, con una meta definida: elevar la calidad de vida e incrementar la esperanza de vida de los dominicanos.
Salud mental: el desafío postergado
A pesar de los adelantos científicos, el ministro advirtió que millones de personas siguen excluidas de los servicios sanitarios básicos, lo que obliga a redefinir las prioridades de los sistemas de salud a nivel mundial. Uno de los ejes centrales de su intervención fue la salud mental, área silenciada por décadas.
Con la frase no hay salud sin salud mental, pronunciada en español e inglés, insistió en que los trastornos mentales golpean a las sociedades, a las juventudes y al porvenir de las naciones. Atallah instó a integrar la salud mental en la atención primaria, la cobertura universal y las políticas públicas, eliminando el estigma sobre quienes requieren apoyo psicológico o psiquiátrico.
El funcionario recalcó que postergar su atención pone en riesgo el bienestar colectivo y la estabilidad social. Asimismo, alertó sobre el avance de las enfermedades crónicas no transmisibles y la obesidad como retos sanitarios urgentes.












