A 84 años de su llegada, su obra sigue siendo referente del arte y la historia nacional
José Vela Zanetti, nacido en Milagros, Burgos, en 1913, llegó a República Dominicana en 1939 tras la Guerra Civil Española. Su obra muralística, que superó el centenar durante la Era de Trujillo, marcó un antes y un después en el arte dominicano y latinoamericano.
El artista español José Vela Zanetti encontró en República Dominicana un nuevo hogar tras el exilio provocado por la Guerra Civil Española. Su llegada en 1939 coincidió con un periodo de construcción institucional bajo el régimen de Trujillo, donde desarrolló una prolífica carrera muralística.
En 1940 fue designado director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, desde donde impulsó la enseñanza artística y conectó con una generación de creadores dominicanos. Su permanencia en el país se extendió por aproximadamente dos décadas, aunque algunas fuentes indican que su salida definitiva fue en 1957.
Su legado incluye obras emblemáticas como ‘La construcción y destrucción del templo de Salomón’ (1941), ‘Historia de la Ciudad de Santo Domingo’ (1944) y murales en el Palacio de Justicia en 1945, como ‘La concertación de la paz con el cacique Enriquillo’ y ‘La creación de la Real Audiencia’. También incursionó en temas de artes escénicas y escenas campesinas.
En San Cristóbal, en la iglesia Nuestra Señora de la Consolación, realizó 26 murales entre finales de los años 40 y principios de los 50, consolidando su huella en el patrimonio cultural dominicano. Su producción, que superó el centenar de obras, abordó religión, historia, trabajo, ciencia y libertad, reflejando una permanente preocupación por la condición humana.










