Mujeres dominicanas rompen el silencio ante la violencia de género
Denunciar para sobrevivir: la estrategia desesperada de las víctimas
Hay mujeres en República Dominicana que no atraviesan una simple separación de pareja. Están intentando escapar. Escapan de llamadas constantes, persecuciones, amenazas, vigilancia y agresiones que las obligan a modificar rutinas, cerrar sus perfiles en redes sociales o mudarse repetidamente para desaparecer de la vida de un hombre que se niega a dejarlas en paz.
Mientras el país continúa estremecido por los feminicidios registrados en las últimas semanas, emerge con fuerza otro fenómeno: mujeres que recurren a plataformas digitales y medios de comunicación para denunciar públicamente el infierno que viven antes de convertirse en una estadística trágica.
Hace pocos días circuló el video de una fémina agredida físicamente por su expareja durante una discusión. En otro episodio, una joven hizo público que había interpuesto cuatro querellas y se había mudado en igual número de ocasiones intentando protegerse del acoso y las amenazas constantes.
Detrás de cada una de estas publicaciones palpita algo más profundo que un conflicto de pareja: hay miedo, desesperación y la sensación de que necesitan dejar constancia de lo que sufren antes de que sea demasiado tarde. El feminicidio no comienza el día del asesinato, sino mucho antes, cuando la víctima normaliza conductas obsesivas que durante décadas la sociedad confundió con amor intenso o celos románticos.










