La estrella francesa busca su primer anillo ante un Madison Square Garden en ebullición
Las Finales de la NBA comienzan este miércoles con un duelo generacional: Victor Wembanyama y los San Antonio Spurs contra unos New York Knicks que vuelven a la serie por el título 26 años después.
Tras 1.230 partidos de temporada regular y tres rondas de playoffs, San Antonio Spurs y New York Knicks se medirán desde este miércoles en las Finales de la NBA. Los Spurs, con Victor Wembanyama al frente, dieron la campanada eliminando a los Oklahoma City Thunder en el séptimo partido de las finales del Oeste, mientras que los Knicks arrollaron 4-0 a los Cleveland Cavaliers.
Para San Antonio son las primeras Finales en doce años, mientras que los Knicks no llegan a la serie por el anillo desde 1999, cuando cayeron precisamente contra los texanos. La serie, al mejor de siete partidos, tendrá sus dos primeros capítulos en el Frost Bank Center de San Antonio, antes de desplazarse al Madison Square Garden de Nueva York para el tercer y cuarto encuentros.
Los Knicks llegan en extraordinario estado de forma, tras eliminar 4-2 a los Atlanta Hawks y endosar dos palizas a los Philadelphia 76ers y a los Cavaliers. Jalen Brunson fue elegido MVP de las finales del Este y lidera a un equipo muy completo, en el que también hay alma latina con los caribeños Karl Anthony Towns y José Alvarado. El técnico Mike Brown, que reemplazó este año a Tom Thibodeau, dirige a una franquicia que desató la euforia del Madison Square Garden en esta postemporada, donde hubo lleno absoluto y un desfile de estrellas a pie de pista. Dos asientos a pie de pista para ver las finales del Este contra los Cavs llegaron a venderse por más de 50.000 dólares.
Los Spurs son la gran sorpresa. Salieron lejos de los favoritos, pero despejaron las dudas con 62 victorias en la temporada regular y triunfos de gran carácter en los playoffs. Lo demostraron el sábado con su victoria en el séptimo partido contra los OKC Thunder, vigentes campeones, para completar una remontada de 2-3 abajo en la serie. Wembanyama, elegido MVP del Oeste, guió a unos Spurs que lucieron gran fortaleza grupal, con jóvenes talentos como Dylan Harper y Stephon Castle, la inteligencia de De’Aaron Fox y piezas funcionales como el pívot Luke Kornet. «Es la oportunidad de una vida, no sabes si va a volver. Es un sueño hecho realidad», admitió Wembanyama al acabar el séptimo encuentro. «Todo el trabajo que haces es por este tipo de emociones. Quiero ganar, es como si mi vida dependiera de eso», insistió.










