El artista puertorriqueño reivindica la historia del género y su impacto en la nueva generación.
En el marco de los Premios Juventud en Marbella, Wisin presentó ‘La Universidad del Perreo’, un álbum que reivindica los sonidos originales del reguetón y que, según dijo a EFE, responde a una demanda del público por volver a las raíces del género.
El cantante, compositor y productor puertorriqueño Wisin, hijo de un conserje y una cocinera, presentó este jueves en Marbella (España) ‘La Universidad del Perreo’, un proyecto que va más allá de un disco: ‘es un concepto que va a seguir creciendo todos los días’. Con la colaboración de Ivy Queen, Don Chezina y Jowell & Randy, el artista regresa a los ritmos que nacieron en los barrios en los años 90, y que hoy son un fenómeno global con millones de seguidores.
Wisin, quien comenzó cantando música folclórica de Puerto Rico para ganarse propinas, confesó a que ‘en el camino hubo miedo y rechazo’, pero que su sueño lo llevó a ‘pisar grandes escenarios’. Ahora, con contratos millonarios, el artista anima a los jóvenes a no rendirse, y subraya la ‘responsabilidad muy grande’ que tienen los artistas actuales con las nuevas generaciones y con la historia del género.
El lanzamiento coincide con una tendencia en la música urbana de recuperar las raíces, algo que Wisin ve como algo ‘bien interesante’, pues hay una nueva generación que reconoce nombres como Ivy Queen o Don Chezina, pero ‘la realidad es que no los conocen’, no saben su historia. Por eso, ‘La Universidad del Perreo’ se convierte en una plataforma para enseñar que detrás de cada artista hay ‘una historia de superación, de gente que no tuvo oportunidades’.
En cuanto a su expareja musical Yandel, Wisin solo tuvo palabras amables: ‘está haciendo un sinfónico, un concepto muy diferente y muy atrevido que sólo una leyenda como él podía hacer’. Feliz por su éxito, recordó que muchos de los temas que ambos interpretan ‘nacen de sueños de los dos’. Un ejemplo de madurez y respeto que también marca una tendencia en la industria, donde las colaboraciones y los reencuentros son cada vez más valorados por el público.
El artista, que se mantiene con ‘los pies en la tierra’ y trabaja ‘como si su carrera hubiese empezado ayer’, se ha convertido en un referente para la diáspora dominicana y para los millones de seguidores del reguetón en todo el mundo, demostrando que la música urbana es un puente cultural que trasciende fronteras.








