La expansión del EIGS en el Sahel y su impacto en la seguridad regional
Un ataque atribuido al grupo Lakurawa, afiliado al Estado Islámico en el Sahel, dejó al menos 28 muertos durante la oración del viernes en el noroeste de Nigeria. El hecho evidencia la creciente influencia yihadista en África Occidental.
Presuntos yihadistas del grupo Lakurawa, que algunos investigadores consideran afiliado al Estado Islámico en el Sahel (EIGS), mataron a unas 30 personas durante la oración islámica del viernes en la aldea de Ungushi, noroeste de Nigeria. La policía reportó 28 fallecidos, según la.
El ataque ocurrió la semana pasada y se conoció este lunes. Shamsuddeen Mai Akwai, secretario del consejo del gobierno local de Kebbe, señaló que los asaltantes usaron «armas sofisticadas» y atacaron mientras los fieles rezaban. Un residente de Kebbe, que pidió el anonimato, indicó que los ataques siguieron a la muerte de cuatro soldados en esa localidad el mismo viernes.
Nigeria, el país más poblado de África, enfrenta múltiples crisis de seguridad en el norte: yihadistas y bandas no ideológicas conocidas como «bandidos». Aunque el noreste es el epicentro de la insurgencia yihadista desde hace 17 años, grupos armados han extendido sus operaciones al noroeste y centro, y yihadistas del vecino Sahel se han afianzado en el noroeste.
La presencia limitada del Estado en zonas rurales retrasa la confirmación de víctimas y detalles. Este ataque subraya la expansión del EIGS en África Occidental, una tendencia que impacta la seguridad regional y global, y que sigue de cerca la comunidad internacional, incluida la diáspora dominicana.











