El mandatario reacciona con decretos y nuevas designaciones ante un gabinete desgastado
El presidente Luis Rodolfo Abinader Corona ha iniciado una revolución de cambios, decretos y nuevas designaciones para oxigenar su administración, en un momento en que el Gobierno lucía agotado y desconectado de la realidad nacional, según el análisis de Salvador Holguín.
El presidente de la República, Luis Rodolfo Abinader Corona, anunció este domingo una serie de decretos y nuevas designaciones que, según el periodista Salvador Holguín, constituyen una sacudida política y administrativa necesaria y urgente. El Gobierno requería oxígeno, sangre nueva, capacidad de respuesta y una señal contundente de que el mandatario había entendido el mensaje de la sociedad dominicana.
Holguín afirma que la administración lucía agotada, desgastada, envejecida y, en algunas áreas, desconectada de la realidad política y social del país. Señala que demasiados funcionarios se convirtieron en ‘chatarras administrativas’, ineptos, incapaces, inoperantes y sin sensibilidad política ni social, y terminaron siendo una pesada carga para el presidente Abinader y su proyecto de cambio.
El análisis subraya que esos funcionarios olvidaron que llegaron al poder gracias a un país que apostó por algo diferente y que depositó su confianza, fe y esperanza en el liderazgo de Abinader y en la promesa de transformar la forma de gobernar la República Dominicana. Cuando un funcionario no funciona, hay que cambiarlo; cuando un servidor público se desconecta del pueblo, hay que sustituirlo; y cuando una administración pierde dinamismo y esperanza, el gobernante tiene la obligación de reaccionar antes de que sea demasiado tarde.
Los cambios realizados constituyen una importante sacudida que puede marcar el inicio de una nueva etapa, pero deben ser apenas el comienzo. Holguín insta al presidente a continuar evaluando su tren gubernamental y desprenderse sin contemplaciones de todo funcionario que no produzca resultados, no conecte con la ciudadanía o se haya convertido en un obstáculo para la eficiencia y la buena imagen de su administración. Concluye que Abinader todavía tiene tiempo para relanzar su administración, corregir errores, fortalecer sus mejores políticas públicas y terminar su mandato dejando una huella positiva en la historia política dominicana.










