EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El abogado y analista político Jorge del Valle cuestionó el uso recurrente de la prisión preventiva en República Dominicana y consideró que esta medida se ha convertido en parte de un “populismo penal” que prioriza el impacto mediático de los casos por encima del debido proceso.
Del Valle recordó que, cuando se promulgó el Código Procesal Penal, uno de sus principales objetivos era reducir significativamente el uso de la prisión preventiva, que en ese momento alcanzaba alrededor del 80 %, y establecerla como una medida de carácter excepcional.
Sin embargo, sostuvo que, más de dos décadas después, el país mantiene niveles similares de prisión preventiva, algo que, según dijo, la población parece disfrutar, ya que existe la percepción de que esta representa una forma de justicia anticipada.
“A la gente parece gustarle eso, es parte del morbo, porque si no dan prisión preventiva a un caso sonado, el caso se cayó para ellos”, expuso.
Durante una entrevista concedida en el programa “Síntesis con Michael Hazim”, que transmite la plataforma digital El Nuevo Diario TV, expuso que esto se ha tomado a la ligera en el país, a pesar de que no existe un mecanismo para resarcir a las personas privadas de libertad durante el proceso y que posteriormente resultan descargadas.
(Ver programa).
En la política
En el ámbito político, Del Valle consideró que los partidos mantienen una influencia importante en el electorado dominicano, pese al crecimiento de figuras independientes y de nuevos liderazgos.
“Santiago Matías, si hubiera estado en el PLD, no estaría marcando 5% o 6%, estuviera marcando mínimo un 20%; ahora, la campaña no ha empezado y él tiene que comunicar bien su discurso y tener adeptos por encima”, expresó.
Del Valle reconoció que los llamados outsiders pueden representar una alternativa electoral, pero consideró que todavía existe un largo camino para que una figura sin una estructura partidaria consolidada pueda alcanzar la Presidencia de la República.
“Para mí todavía los partidos políticos son importantes, porque esa estructura partidaria que ya tiene una línea común a seguir es la que ayuda al candidato; el candidato no se las sabe todas. Cree que un outsider lo podrá hacer, pero todavía falta mucho”, comentó.
El analista político planteó que un escenario favorable para un outsider podría surgir si la población llega a sentirse agotada de esperar cambios y esa situación coincide con una crisis económica que genere un mayor descontento social.
No obstante, consideró que esas condiciones todavía no están presentes en el país.
“Todavía República Dominicana goza de un clima macroeconómico. Yo no creo que sea este el momento, por lo menos en estas elecciones, para que un outsider llegue a la Presidencia”, insistió.










