Una apuesta que le da sabor al clásico caribeño
Detalles relevantes
El desafío amistoso entre Ronald Acuña Jr. y Juan Soto añadió un condimento extra a un encuentro que ya era considerado por muchos como una final anticipada del Clásico Mundial. La ofensiva de República Dominicana fue demoledora desde el primer episodio, acallando momentáneamente la algarabía de la fanaticada venezolana en el LoanDepot Park de Miami.
Juan Soto se encargó de encender la chispa con un cañonazo de línea por el jardín derecho-central que remolcó dos carreras al plato. Al recital de batazos se incorporaron Ketel Marte, Fernando Tatis Jr. y Vladimir Guerrero Jr., conformando un ataque imposible de contener.
Acuña honra la derrota con estilo
Pese al revés en el marcador, Venezuela mostró coraje en la conclusión del tercer acto cuando Ronald Acuña Jr. obtuvo un boleto ante Sandy Alcántara, se estafó la almohadilla intermedia y demostró que la garra vinotinto no se rinde fácilmente. Sin embargo, el destino de la apuesta estaba sellado.
Fiel a su palabra, Acuña ya dispone del uniforme tricolor dominicano para cumplir con lo pactado, un gesto que ha generado incontables reacciones en las redes sociales y que simboliza el espíritu de camaradería que prevalece entre las dos potencias beisboleras del Caribe.











