Encuentro agropecuario destaca urgencia de formar capital humano especializado
El país necesita con urgencia profesionales en sanidad vegetal y animal para blindar su producción ante la creciente amenaza de plagas y enfermedades globales, según la JAD. El relevo generacional y la formación técnica son claves para la competitividad.
En la apertura del XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, el presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez, subrayó que el desarrollo agropecuario dominicano depende de la especialización del capital humano. Citó la necesidad de al menos 20 profesionales con maestrías en entomología, fitopatología, nematología y virología, así como veterinarios con formación en sanidad animal, para enfrentar enfermedades que ‘están llegando’ a los países, un desafío agravado por el comercio internacional y el cambio climático.
Benítez alertó que la sanidad es un pilar estratégico para la competitividad del agro dominicano, cuyas exportaciones superan los miles de millones de dólares y abastecen mercados como Estados Unidos y Europa. Sin estos especialistas, el país queda vulnerable a brotes que podrían afectar cultivos clave como banano, aguacate, arroz y cacao, y la ganadería, con impacto directo en la economía nacional y en la diáspora que depende de las remesas de sectores vinculados al campo.
El ministro de Agricultura, Francisco Oliveria Espaillat, anunció un plan de relevo generacional que incorporará a 504 jóvenes al ministerio, en paralelo a la pensión de unos 800 servidores. Este movimiento busca rescatar el programa de extensión agropecuaria, esencial para llevar tecnología y conocimientos a los pequeños productores. Espaillat, reconocido productor de arroz, insistió en que el campo debe ser visto por los jóvenes como una oportunidad de innovación y emprendimiento, un reto que enfrenta la región ante el envejecimiento de la población rural.
Espaillat detalló que 315 técnicos y profesionales participan en cinco programas de formación especializada, con alianzas con universidades nacionales e internacionales. Entre ellos, 32 cursan una maestría en Ciencias en Desarrollo Rural Territorial y 65 completaron un programa de Formación de Formadores Agropecuarios. La meta es crear una masa crítica que impulse la transformación del agro dominicano, integrando tecnologías como drones, sensores y agricultura de precisión, pero siempre con la sanidad como base.
El encuentro, que reúne a líderes del sector, evidencia una tendencia regional: la profesionalización del agro es tan importante como la inversión en maquinaria. Para República Dominicana, la urgencia es doble: formar expertos en sanidad y atraer a los jóvenes al campo, asegurando así la sostenibilidad de una industria que alimenta a la nación y sostiene la economía rural. La pregunta que queda es si las universidades y el sistema educativo responderán a esta demanda con la velocidad que el sector requiere.











