Para los , especialmente aquellos que padecen enfermedades, tienen o viven solos, un no solo representa falta de electricidad: el , la oscuridad y la alteración de sus rutinas pueden afectar su descanso, alimentación y estabilidad emocional.
Así ocurrió en la , del , en el , donde una avería dejó a los residentes sin energía eléctrica durante unas , desde el 3 de agosto hasta la llegada de brigadas de.
La empresa sustituyó el transformador averiado por otro de mayor capacidad, luego de la insistencia de la comunidad.
Una de las afectadas fue , de , quien usa silla de ruedas y padece trastorno neurocognitivo mayor o Su , , de 27 años, explicó que antes de desarrollar la era muy activa, pero que el avance de la enfermedad ha limitado su.
«A le gusta mucho el , habla mucho de su campo y del dictador Rafael Leónidas Trujillo.
Al mediodía escucha una misa ya que es muy religiosa.
Luego almuerza, hacemos pequeños ejercicios; a las tres de la tarde toma café y a las 6:30 de la tarde ya la estamos alistando para dormir», cuenta Gómez.
no advirtió inicialmente la falta de electricidad, pero la situación cambió al llegar la hora de dormir.
Acostumbrada a usar , se irritó por el , pidió mucha agua, intentó levantarse de la cama y tardó más de lo habitual en conciliar el sueño.
«Pasamos una muy «, recordó la.
como parte de la El caso se produjo en un contexto de.
Entre enero de 2025 y junio de 2026, las empresas distribuidoras de electricidad registraron alrededor de de averías.
reportó en 2025 y 196,331 durante el primer semestre de 2026, para un total de 538,786: un promedio de 29,932 al mes y 987 al día.
La falta de electricidad también golpeó a quienes viven solos.
, de y residente en la zona desde hace más de 16, contó que durante el le preocupó el y no poder ver televisión.
Para enfrentar la oscuridad usó un foco y abrió las ventanas de su vivienda.
Caffaro, quien perdió la de un ojo, tiene un pariente cerca que lo visita con frecuencia, aunque admite que la le incomoda en ocasiones.
Se acostó tarde durante el y, cuando regresó la electricidad, gritó: «por fin llegó la luz».
Además, se le dañó una carne que guardaba en la.
, de 62 años, también enfrentó para cuidar a su madre, , de 98, quien padece problemas en una rodilla, alzhéimer, pérdida ocasional del conocimiento, trombosis y presión alta.
Tras la muerte de su esposo el año pasado, la anciana llora en ocasiones y todavía cree que él vive.
Milagros relató que, durante el , su madre estuvo incómoda, rebelde y se quejaba constantemente, por lo que ella y sus hijos trataron de calmarla.
«Luisa se entretiene viendo el y este aparato electrónico se me dañó cuando el «, agregó Milagros del Carmen.
También describió la de su madre: «ella ingiere café con leche.
Hasta ahora ella se baña sola.
Luego toma su en la tarde ella habla mucho de su familia y yo le hablo de la.
En la noche se acuesta temprano», dice Milagros del Carmen.
Los testimonios muestran que una prolongada, sumada al y la oscuridad, puede trastornar las rutinas y afectar el y emocional de los ..












