La Asamblea Legislativa de Bolivia consiguió este miércoles un primer acercamiento entre el Gobierno de Rodrigo Paz y los sectores sociales movilizados que mantienen protestas y cortes de carreteras exigiendo la dimisión del mandatario, en una reunión que contó con el respaldo de la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo y organismos de derechos humanos.
El vicepresidente Edmand Lara, quien preside el Legislativo y se ha declarado opositor al Ejecutivo, impulsó la convocatoria junto a los líderes de las bancadas parlamentarias, aunque la cita registró ausencias significativas.
Ausencias notables y camino hacia el diálogo pleno
No acudieron al encuentro los dirigentes campesinos aimaras de La Paz, representantes de la Central Obrera Boliviana (COB) ni del magisterio rural, varios de los cuales enfrentan órdenes de captura por los disturbios y enfrentamientos con la Policía registrados durante las más de tres semanas de movilizaciones.
Los participantes acordaron realizar gestiones para garantizar la presencia de todos los líderes sindicales en la próxima reunión, programada para este jueves en el Seminario San Jerónimo de La Paz, con el acompañamiento de instituciones defensoras de derechos y la comunidad internacional.
Compromisos del Gobierno para facilitar la negociación
El ministro Lupo se comprometió a ofrecer «garantías plenas» para que los dirigentes asistan sin temor a persecuciones, detenciones ni hostigamientos. «Nuestra voluntad de diálogo es absoluta; queremos sentarnos y discutir cada uno de los pliegos», afirmó el funcionario.
En paralelo, el presidente Paz encabezó la primera sesión del Consejo Económico y Social, instancia desde la cual extendió un llamado a todos los actores para buscar salidas a la crisis que mantiene cercadas a La Paz y El Alto.








