La Canarinha apuesta por el mercado asiático y la renovación bajo Ancelotti.
La selección brasileña, en plena reconstrucción tras su temprana eliminación en el Mundial 2026, cerrará el año con amistosos en Singapur y Japón, una estrategia que refleja la creciente influencia del fútbol asiático en el calendario internacional.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) confirmó que Brasil jugará el 14 de noviembre contra Japón y el 17 ante Singapur en el Estadio Nacional de Singapur, con capacidad para 55.000 espectadores. Estos encuentros forman parte de una gira que busca consolidar un nuevo proyecto deportivo, liderado por el técnico Carlo Ancelotti, quien afirmó que «los amistosos representan un paso importante en la construcción de la selección para los próximos años».
La decisión de llevar la Canarinha al sudeste asiático responde a una tendencia global: expandir la marca de las grandes selecciones en mercados emergentes, algo que también atrae a la diáspora dominicana en Asia y América. Para República Dominicana, que observa el fútbol internacional como referencia, esta gira subraya la importancia de internacionalizar las selecciones para crecer.
Antes de esa gira, Brasil enfrentará a Australia el 25 y 29 de septiembre en Townsville y Brisbane, y a India el 3 de octubre en Calcuta, un calendario que mezcla retos deportivos con intereses comerciales. Este tipo de giras no solo prepara al equipo, sino que también fortalece vínculos con países que son potencias emergentes, un modelo que las federaciones de la región, incluida la dominicana, podrían estudiar.
El contexto es de duelo y renovación: Brasil cayó 2-1 ante Noruega en octavos del Mundial de Norteamérica 2026, y Neymar, su máximo goleador histórico con 80 tantos, anunció su retiro internacional. Con su ausencia, Ancelotti busca nuevas figuras, y estos amistosos serán clave para evaluar el futuro de la pentacampeona mundial.











