El banco regional apuesta por minerales críticos, energía y manufactura para sacar a la región de la trampa del ingreso medio
El Banco de Desarrollo de América Latina y (CAF) prevé aprobar más de 100,000 millones de dólares en financiación para la región durante los próximos cinco años, según anunció Andrés Rugeles, gerente del Foro Económico Internacional de la entidad, en un conversatorio en el Atlantic Council de Washington. La cifra representa un salto frente a los 18,000 millones de dólares invertidos en 2025 y busca duplicar la presencia del banco hacia 2030.
Rugeles explicó que América Latina crece apenas alrededor del 1 % anual, según informes de la Comisión Económica para América Latina y (Cepal), un ritmo que consideró insuficiente para escapar de la ‘trampa del ingreso medio’. Por eso, el banco enfocará sus recursos en sectores con capacidad de competir y alineados con las necesidades de Estados Unidos: energía, minerales críticos, infraestructura digital, inteligencia artificial, manufactura, cadenas de suministro regionales, transporte y logística.
El directivo también abogó por invertir más en capital humano e innovación y por conectar universidades, centros de pensamiento y sector empresarial en la región. En ese sentido, calificó a América Latina como ‘una región de soluciones’ y resaltó su potencial en recursos como los minerales críticos y el Amazonas, así como el talento de sus emprendedores.
Para la República Dominicana, este giro del CAF representa una oportunidad de insertarse en las cadenas regionales de suministro y atraer inversión en sectores estratégicos, especialmente si se fortalecen las alianzas entre academia y empresa. El país es miembro del CAF y podría acceder a líneas de financiamiento para infraestructura digital y transición energética.
Rugeles se refirió además al Foro Económico Internacional América Latina y 2026, que el CAF organizará en Panamá el próximo enero, con nueve jefes de Estado confirmados y una asistencia superior a las 10,000 personas. Destacó que la CAF, con más de 60 años de historia, cuenta con 25 países miembros, entre ellos España y Portugal, lo que le confiere una perspectiva iberoamericana, y subrayó la importancia de Estados Unidos para promover vínculos con inversores interesados en la región.










