Una infraestructura de RD$7,700 millones bajo el escrutinio público
Deficiencias de diseño convierten la obra vial en escenario de tragedias
La circunvalación de Baní, inaugurada en agosto de 2025 con una inversión cercana a los 7,700 millones de pesos, enfrenta un creciente repudio ciudadano tras acumular al menos 11 víctimas fatales y decenas de lesionados en diversos accidentes de tránsito ocurridos en sus tramos.
El proyecto fue presentado originalmente como una solución moderna para aliviar la congestión vehicular y potenciar el desarrollo económico de la región sur. Sin embargo, a menos de un año de su puesta en funcionamiento, la vía es señalada como un punto crítico de siniestralidad vial por conductores, comunitarios y especialistas.
El caso más reciente se registró el 14 de mayo de 2026, cuando una colisión entre una patana y un vehículo de transporte público dejó un fallecido. Pocas semanas antes, otro siniestro cobró una vida y provocó 15 heridos. En el puente Lucas Díaz también se reportó un accidente con un muerto y seis lesionados.
Los informes periodísticos documentan que en febrero un choque dejó tres fallecidos y cinco heridos, mientras que otro hecho separado causó dos muertes adicionales. La cifra, lejos de estabilizarse, sigue aumentando.
Usuarios habituales y analistas identifican múltiples deficiencias de diseño como causas principales: carencia de accesos formales adecuados, retornos mal concebidos, señalización insuficiente y extensos tramos rectos que estimulan velocidades excesivas sin dispositivos de control. A esto se suma la falta de vigilancia permanente y una educación vial prácticamente ausente, factores que han transformado lo que debía ser un orgullo de la ingeniería nacional en un escenario recurrente de tragedias que exige intervención urgente.










