Psicóloga advierte que el deseo de aceptación social y la dopamina impulsan el consumo excesivo
La psicóloga clínica Heidy Camilo Hilario advirtió que las compras de ropa no siempre responden a una necesidad real y pueden convertirse en una adicción comportamental. El fenómeno, vinculado a la moda y la búsqueda de aceptación, afecta a consumidores en todo el mundo.
En un contexto global donde la moda rápida y las redes sociales incentivan el consumo constante, la psicóloga clínica Heidy Camilo Hilario afirmó a que las compras de ropa no siempre responden a una necesidad real. Aunque vestirse cubre una necesidad básica, cuando se adquieren prendas similares a las que ya se poseen, la motivación puede ser otra.
Camilo Hilario explicó que factores como la moda, la aceptación social y las emociones están detrás de muchas decisiones de compra. ‘Todos queremos estar en las tendencias que nos han dicho que es estar a la moda y buscamos muchas veces esa aceptación social, cuestión que nos empuja a comprar muchas veces sin necesidad’, sostuvo. Señaló que algunas personas buscan identificarse con un estilo para obtener elogios o reconocimiento entre sus pares.
La especialista indicó que la compra compulsiva comparte características con otras adicciones comportamentales, debido a la búsqueda de bienestar y satisfacción. ‘Todas se originan precisamente en esta parte de nuestro cerebro que tiene el tema de la búsqueda de compensación, de esa descarga dopaminérgica que nos lleva precisamente a buscar esa sensación de bienestar, de plenitud, de euforia’, explicó.
Para identificar si una compra es necesaria o impulsiva, Camilo Hilario recomendó observar los patrones de consumo, especialmente si se tienen artículos iguales o muy similares. ‘De repente nos damos cuenta que tenemos tres cosas de exactamente lo mismo’, dijo. Agregó que comprar una prenda y no usarla durante meses es otro indicador. ‘Entonces esa compra obedece a una necesidad impulsiva’, concluyó la psicóloga con consulta en el Centro Vida y Familia.












