Superintendencia de Bancos descarta sobreendeudamiento sistémico y vigila segmentos de menores ingresos
La morosidad de las tarjetas de crédito personales disminuyó a 5.3% y el crecimiento de la cartera se desaceleró a 2.1% interanual, según la Superintendencia de Bancos. El informe descarta sobreendeudamiento sistémico, pero enciende alertas sobre el menor dinamismo del crédito en la economía dominicana.
La proporción de créditos con atrasos superiores a 90 días bajó del 6.0% en julio de 2025 al 5.3% en igual mes de 2026, mientras que el indicador de incumplimiento descendió del 11.5% al 10.6%, según el Informe del desempeño de la cartera de tarjetas de créditos personales, julio 2026. La Superintendencia de Bancos (SB) atribuye esta mejoría a una mayor calidad de la cartera.
El saldo total de la cartera alcanzó los 125,429 millones de pesos en julio de este año, con un crecimiento interanual del 2.1%. Un año antes, la expansión había sido del 17.2%, lo que representa una reducción de 15.1 puntos porcentuales en el ritmo. En términos reales, el saldo se contrajo, situando a este segmento entre los de menor dinamismo del sistema financiero. La SB relaciona este comportamiento con la etapa final de un ciclo crediticio, después de la expansión registrada en 2024.
La emisión de tarjetas también se desaceleró. En los últimos doce meses se emitieron 695,168, frente a las 871,364 del período anterior, una caída del 20.2%. Esta disminución fue más acentuada entre los usuarios de menores ingresos. El número total de tarjetas se situó en 3.57 millones, un 1.3% menos que un año antes. No obstante, la cantidad de tarjetahabientes aumentó ligeramente, un 0.2%, hasta los 2.05 millones. Cada usuario tenía, en promedio, 1.74 tarjetas, una cifra algo inferior a la del año anterior.
A pesar del menor dinamismo, el producto siguió siendo la principal puerta de entrada al crédito para los nuevos usuarios. El informe indica que el 55.8% de quienes ingresaron al sistema financiero como deudores en los últimos doce meses lo hicieron mediante una tarjeta de crédito, una proporción muy superior a los niveles prepandemia. La Superintendencia concluyó que los indicadores examinados no muestran un patrón de sobreendeudamiento sistémico de los hogares ni una acumulación generalizada de riesgos en las entidades financieras. El organismo informó que mantendrá el seguimiento de la cartera, con especial atención a los segmentos de menores ingresos.









