Escalada del crudo y nerviosismo bursátil
Los precios internacionales del petróleo experimentaron un alza superior al 6% durante la jornada, impulsados por el temor de que la guerra en Oriente Medio afecte el suministro global de crudo. El incremento encarecerá la gasolina en los surtidores de Estados Unidos y presionará los costos operativos de numerosas empresas.
El nerviosismo golpeó con fuerza a los principales índices de Wall Street. El S&P 500 retrocedió un 0.8%, mientras que el promedio industrial Dow Jones cedía 495 puntos, lo que equivale a una contracción del 1%. Por su parte, el índice compuesto Nasdaq registró una caída cercana al 0.7% en las primeras horas de negociación.
Las acciones de aerolíneas, líneas de cruceros y otros sectores sensibles al costo energético lideraron los descensos. El efecto contagio afectó a múltiples industrias que dependen directamente del combustible para sus operaciones diarias.
Gas natural, oro y el factor inflacionario
Simultáneamente, las cotizaciones del gas natural se dispararon después de que un proveedor relevante de gas licuado para el continente europeo anunciara la suspensión de su producción. Esto podría traducirse en facturas de calefacción considerablemente más altas durante lo que resta de la temporada invernal.
El oro avanzó un 2.2%, ya que los inversionistas buscaron refugio en activos considerados más seguros. A contracorriente de lo habitual, los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron —en lugar de bajar—, debido a que el petróleo más caro reaviva las presiones inflacionarias.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, intentó aquietar los ánimos al afirmar que esta no es una situación comparable con Irak ni será interminable. Sin embargo, la inflación persistente podría complicar cualquier movimiento de la Reserva Federal hacia recortes en las tasas de interés.








