La crisis energética impacta estaciones de bombeo y sistemas de distribución
Las autoridades cubanas denunciaron este miércoles que aproximadamente 2.7 millones de habitantes, equivalentes al 28 % de la población total de la isla, padecen dificultades serias en el abastecimiento de agua corriente a raíz del cerco petrolero impuesto por Washington. El titular del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Antonio Rodríguez, detalló ante la televisión estatal cómo las restricciones energéticas han paralizado estaciones de bombeo y plantas de tratamiento.
Rodríguez explicó que en numerosas localidades el agua se distribuye con presiones muy bajas y que la ausencia de corriente eléctrica deja a comunidades enteras sin recibir el servicio. La escasez de generación, agregó, ha disparado las averías en equipos y tuberías conductoras, mientras la imposibilidad de acceder a financiamiento internacional y la retirada de proveedores agravan el panorama del sector hidráulico.
Ante esta contingencia, el directivo señaló que resulta imperativo acelerar la transición hacia fuentes renovables y que se proyecta dotar al 52 % de las 3,300 estaciones de bombeo del país con sistemas basados en energías limpias. La nación caribeña arrastra una profunda crisis energética desde mediados de 2024, intensificada desde enero por el bloqueo petrolero decretado por Estados Unidos.
El asedio ha impedido casi por completo la recepción de crudo extranjero desde finales de 2025, lo que ha profundizado los apagones —que superan las 20 horas diarias— y la crisis estructural que ya padecía el país. La Organización de las Naciones Unidas ha calificado este cerco como contrario al derecho internacional.










