La condena refleja el endurecimiento penal ante la crisis energética que golpea a la isla
Un tribunal cubano condenó a 12 años de cárcel a un hombre por sabotaje tras robar tornillos y accesorios de un parque fotovoltaico en Pinar del Río, en un contexto de grave crisis energética y múltiples apagones masivos en 2026.
La Fiscalía alertó durante el juicio sobre las consecuencias de esas actitudes inescrupulosas para la economía del país y la vida de los ciudadanos, según medios estatales. El parque solar forma parte de un programa nacional para incrementar la generación eléctrica con fuentes renovables, una alternativa ante la profunda escasez de combustible.
El Código Penal cubano tipifica el sabotaje en su artículo 125, con penas de siete a 15 años de privación de libertad para quien atente contra el Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
En paralelo, la Fiscalía de Artemisa investiga como sabotaje el robo de 135 metros de cable eléctrico que dejó sin generación a la unidad 8 de la central termoeléctrica Máximo Gómez el 2 de septiembre. Dos presuntos autores directos están en prisión provisional y dos custodios en libertad bajo fianza.
La Fiscalía General de Cuba informó que entre 2025 y la primera mitad de 2026 se iniciaron más de 460 investigaciones penales por delitos contra el SEN, con penas mayoritariamente de nueve a 20 años para los juzgados en 2026. El Gobierno cubano reconoce una situación energética crítica y extremadamente tensa, con ocho apagones masivos en lo que va de 2026, y apuesta por 92 parques solares con apoyo chino para generar unos 2.000 MW.











