Experto advierte que 40 millones de mujeres en la región están fuera del empleo por cuidados
Giovanni Di Plácido, director de Investigación de la Fundación Microfinanzas BBVA, alertó que 1.1 millones de mujeres en República Dominicana y 40 millones en América Latina están fuera del mercado laboral por labores de cuidado, una situación que perpetúa la vulnerabilidad económica y que requiere políticas públicas urgentes.
Durante el encuentro «Transformando realidades, construyendo el futuro», organizado por el Banco Adopem, Di Plácido explicó que el cuidado es un desafío estructural que impide salir de la pobreza o evita recaer en ella. «Esto es importante porque el 37 % de las familias monoparentales está encabezada por una mujer», dijo, al señalar que esta tendencia se convierte en un ciclo que perpetúa las condiciones de vulnerabilidad.
El experto subrayó que, cuando las mujeres logran acceder a una actividad económica, una parte importante lo hace desde la informalidad, con menores posibilidades de obtener ingresos estables, capacitarse y construir un patrimonio para su vejez. Recordó que la tasa de informalidad en la República Dominicana ronda el 54.1 %. «Es un factor generador de pobreza futura, sencillamente porque buena parte de ellas tienen que trabajar en el sector informal con frecuencias mucho menores de acceso a ingreso y a formación», sostuvo.
Di Plácido advirtió que la combinación del envejecimiento poblacional, la informalidad laboral y las desigualdades de género podría incrementar la vulnerabilidad económica de las mujeres en América Latina en las próximas décadas. «Si yo tipificara cómo sería un pobre claro del futuro, tiene como rostro de una mujer mayor de 70 años que no tiene pensión, no tiene ahorro y no tiene activos», expresó, al señalar que esta problemática alcanzaría a casi 100 millones de personas en la región.
El especialista insistió en que las políticas públicas deben comenzar a adoptarse desde ahora para evitar que las desigualdades se profundicen con el envejecimiento poblacional. «Ahí la política de cuidado, sobre todo en el caso de género, tiene un rol importante», afirmó, al plantear la necesidad de «trabajar desde hoy para que esta bomba futura no pueda explotar». Propuso crear una política nacional de cuidados y ampliar la cobertura previsional para las personas informales, previniendo condiciones de vulnerabilidad de cara al 2050.











