El debate sobre la entrega de dinero a votantes en EE.UU. resuena con ecos de prácticas electorales dominicanas
La discusión en Estados Unidos sobre la entrega de 5,000 dólares a votantes ha generado comparaciones con la compra de votos, una práctica que República Dominicana conoce bien. Desde el cuento de Jack London hasta las elecciones de 1978, la historia ofrece paralelismos.
En Estados Unidos, la propuesta de dar 5,000 dólares a cada votante ha encendido el debate sobre la compra de votos. Algunos analistas en televisión nacional han calificado la medida como un intento de influir en el electorado, recordando que en otros países, incluida República Dominicana, existen antecedentes de este tipo de prácticas.
El escritor Jack London publicó en 1909 ‘Por un bistec’ en el Saturday Evening Post, un cuento sobre un boxeador que pelea por dinero y termina perdiendo. London recibió 500 dólares por esas 15 páginas. La historia ha sido adaptada al cine en un cortometraje latinoamericano y en la película francesa ‘Le Steak’ (1992).
En República Dominicana, la compra de votos tiene una larga historia. Se recuerda el intercambio de cédulas por un ‘picapollo’ y 500 pesos, o la entrega de ‘chatas’ (botellas de whisky barato) en los años ochenta. En 1978, cuando Antonio Guzmán ganó las elecciones con el 75.8% de participación y presión de Jimmy Carter, no había boleta única; se usaban múltiples boletas que permitían verificar el voto.
La televisión nocturna estadounidense analizó hace cuatro días el pago de los 5,000 dólares, y algunos opinaron que se trataba de compra de votos. La comparación con el cuento de London y las prácticas dominicanas subraya la universalidad del fenómeno y la necesidad de observar cómo se desarrolla este debate en el contexto internacional.












