Desde el uso del 4 % del PIB hasta el pacto con la ADP, el sistema enfrenta pruebas clave
El Ministerio de Educación (Minerd) anunció que el año escolar 2026-2027 comenzará el lunes 24 de agosto para los niveles preuniversitarios en centros públicos y privados. Tras un 2025-2026 con problemas que afectaron los resultados cuantitativos y cualitativos, el país tiene ante sí una agenda de retos que definirá la calidad educativa y la movilidad social de las próximas generaciones.
El Ministerio de Educación (Minerd) informó que las clases del nuevo año escolar 2026-2027 empezarán el próximo lunes 24 de agosto para la educación preuniversitaria (pre-primaria, primaria y secundaria) en los sectores públicos y privados. La fecha fue dada a conocer en medio de las justificadas preocupaciones por los diferentes problemas que afectaron los resultados cuantitativos y cualitativos del pasado año escolar 2025-2026, lo que ha creado importantes expectativas en la comunidad educativa sobre las soluciones que amerizan esos problemas.
El artículo 63 de la Constitución dominicana consagra el derecho fundamental a una educación integral, de calidad y permanente. Sobre esa base, el análisis identifica los principales retos a enfrentar para superar los problemas y apuntalar el óptimo aprovechamiento de las horas-clases, imprescindible para aumentar la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje. Se reconoce que una buena educación es trascendental para los cambios socio-económicos, culturales, la realización personal y familiar, la movilidad social y el progreso espiritual y material de la sociedad.
Los retos identificados son: 1) planificar y gestionar con eficiencia, transparencia, objetividad y sin dilapidación los cuantiosos recursos que, mediante el 4 % del PIB, el pueblo dispone para el sistema educativo a través del Minerd; 2) construir nuevas aulas para evitar que miles de niños, niñas y adolescentes queden fuera de las aulas sin recibir el pan de la educación; 3) evitar el retroceso en los centros educativos en los que opera la tanda extendida, para lo cual es necesario mejorar y aumentar los contenidos, la cantidad de maestros y adecuados equipamientos tecnológicos; 4) implementar oportunos y adecuados mantenimientos de las estructuras físicas de los centros educativos públicos para preservar las vidas de alumnos y maestros, garantizando que dispongan de los indispensables servicios sanitarios, agua, electricidad, limpieza, equipos, seguridad y materiales didácticos.
La lista continúa con: 5) disponer de medidas lógicas y prudentes para controlar el uso de celulares, tabletas y laptops para evitar la distracción por parte de estudiantes y maestros durante el desarrollo de las clases; 6) que las autoridades del Minerd y los dirigentes de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) tienen el ineludible deber de suscribir y respetar un pacto para que los problemas que se presenten en un determinado distrito o centro educativo se resuelvan mediante el diálogo y la concertación, y así evitar la pérdida de las horas-clases que tanto daños producen al ambiente y calidad del proceso enseñanza-aprendizaje; 7) que los útiles escolares, uniformes y alimentación que debe suministrar el Minerd lleguen de manera oportuna. En conjunto, estos desafíos marcan la agenda educativa nacional para el próximo período.











