El Tesoro triplica operación a US$6,000 millones, pero los mercados exigen más y los rendimientos se disparan
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles que su operación de recompra de deuda federal será de 6,000 millones de dólares, el triple de lo habitual, para estabilizar el mercado de bonos en un contexto de intereses no vistos en dos décadas. La medida, sin embargo, no logró calmar a los inversores y los rendimientos siguieron subiendo.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había adelantado el pasado 19 de agosto que su cartera duplicaría al menos el volumen de este tipo de operación para recomprar títulos ya en circulación entre septiembre y noviembre. El anuncio de este miércoles confirma esa estrategia con un monto de 6,000 millones de dólares, el triple de lo habitual.
La operación busca contener los rendimientos de los bonos del Tesoro, que han alcanzado en las últimas semanas máximos no vistos desde antes de la crisis financiera global de 2008. No obstante, la reacción del mercado fue negativa: tras el anuncio, el rendimiento del bono a 10 años subió más de tres puntos básicos, hasta 4.8%, algo no visto desde 2007.
El interés del título a 20 años escaló también tres puntos, hasta 5.3%, un nivel prácticamente inédito desde 2006. Por su parte, el del bono a 30 años avanzó tres puntos básicos, hasta el 5.29%, acercándose a máximos de abril de 2004.
La respuesta apunta a que muchos inversores esperaban un volumen de recompra aún mayor, de entre 7,000 y 8,000 millones de dólares, y también parece dada por el repunte del precio del petróleo, que aumenta la preocupación sobre la inflación y futuras subidas de tipos en Estados Unidos. La operación de recompra se ejecutará mañana, 10 de septiembre, día en el que hay agendada también una subasta de bonos del Tesoro estadounidense a 30 años.










