Fenómeno podría romper récords históricos; país debe prepararse
La OMM y NOAA proyectan un El Niño de intensidad ‘muy fuerte’ que se extenderá hasta febrero de 2027. República Dominicana enfrenta un escenario de menos lluvias y más calor, con impactos en agua, energía y agricultura.
El fenómeno de El Niño no dará tregua. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que se fortalecerá hasta alcanzar una intensidad ‘muy fuerte’ a finales de 2026 y que persistirá al menos hasta febrero de 2027, con una probabilidad de casi el 100 %. Para República Dominicana, esto implica un riesgo elevado de sequía meteorológica, según el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet).
Los datos son contundentes: en la región Niño 3.4 del Pacífico tropical, la anomalía de temperatura alcanzó entre 2.2 y 2.6 grados Celsius en agosto, y en aguas subsuperficiales superó los 8 grados en algunos puntos. Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, advirtió que este evento podría superar a todos los registrados desde 1950, y solo tres episodios previos habían llegado a la categoría ‘muy fuerte’.
La NOAA, por su parte, calcula más de un 90 % de probabilidad de que el Niño alcance intensidad muy fuerte en el otoño e invierno del hemisferio norte, y un 69 % de que supere los récords históricos. Esto coloca a República Dominicana en una posición de alerta, ya que Indomet había proyectado desde mayo una transición hacia déficit de lluvias en el segundo semestre de 2026, con posible reducción de reservas de agua.
El impacto nacional sería significativo: sectores como la agricultura, la energía hidroeléctrica y el abastecimiento de agua potable tendrían que activar planes preventivos. En junio, el país ya registró temperaturas récord, como los 39.9 grados en Sabaneta, Santiago Rodríguez, y en general podría experimentar condiciones más secas y cálidas de lo normal.
Aunque la OMM aclara que un El Niño muy fuerte no produce los mismos efectos en todas las regiones, la tendencia global apunta a un escenario climático extremo. Para República Dominicana, la recomendación es clara: fortalecer la gestión del agua y prepararse para un periodo de estrés hídrico que podría extenderse hasta bien entrado 2027.











