El río Iguazú superó seis veces su caudal promedio; expertos advierten que este El Niño podría ser el más fuerte registrado
El cierre temporal de las cataratas del Iguazú en Argentina por la crecida del río homónimo, que superó los 12,000 metros cúbicos por segundo, evidencia los efectos del fenómeno de El Niño, que según meteorólogos de todo el mundo podría convertirse en el más fuerte observado.
Las autoridades del Parque Nacional Iguazú restringieron el lunes el acceso turístico en Misiones luego de que el río superara más de seis veces su caudal promedio, pero informaron un paulatino descenso que permite levantar la restricción preventiva y normalizar las actividades desde el martes.
Los cierres provisorios por crecidas ya tienen antecedentes en 2023 y 2024 durante otro El Niño que destruyó pasarelas en la Garganta del Diablo. En agosto, las autoridades cerraron esa parte del circuito y levantaron pasarelas de modo preventivo ante la posibilidad de un fenómeno similar o más potente.
El Niño eleva las temperaturas en el Pacífico tropical y altera el clima global, aumentando el riesgo de sequías e inundaciones y exacerbando el calentamiento global. El Servicio Meteorológico Nacional argentino reportó excesos de precipitaciones en el litoral similares a eventos niños fuertes y advirtió que estos aumentan hacia el verano y otoño austral de 2027.
La entidad binacional de Yacyretá informó que el caudal del río Paraná superó los promedios históricos en 37% en septiembre y 40% en octubre, mientras la crecida del río Uruguay obligó a evacuar a decenas de personas en Concordia y Paso de los Libres, según partes municipales difundidos por la prensa local.










