Especialistas en salud, seguridad vial, respuesta a emergencias, justicia y autoridades locales coincidieron en que reducir los accidentes de tránsito en República Dominicana requiere fortalecer la educación vial, hacer cumplir la Ley 63-17 y mejorar la coordinación entre las instituciones responsables de la prevención y la atención de las víctimas.
Las conclusiones surgieron durante el simposio “Prevención de accidentes y manejo del paciente politraumatizado”, organizado por la Clínica Corominas en conjunto con la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), con el propósito de promover un trabajo articulado entre los distintos sectores involucrados frente a una problemática que continúa siendo una de las principales causas de muerte en el país.
En el primer coloquio, el director de Tránsito y Vialidad del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Joel Gneco, presentó el panorama de la siniestralidad vial que se vive en el país.
Explicó que durante 2025 se registraron más de 100 mil siniestros de tránsito y cerca de tres mil personas fallecieron, mientras que República Dominicana continúa entre los países con mayores tasas de mortalidad por accidentes de tránsito.
Indicó que más del 60% de las víctimas mortales son motociclistas, alrededor del 87% son hombres y la mayoría corresponde a personas entre 15 y 39 años.
El funcionario sostuvo que las principales causas de los accidentes siguen siendo el exceso de velocidad, las maniobras imprudentes, el consumo de alcohol, la falta de casco protector y el irrespeto a las señales de tránsito.
Además, defendió la incorporación de la educación vial en las escuelas como una herramienta para formar una nueva generación de conductores más conscientes y respetuosos de las normas.
“La mayoría de los accidentes se producen por la imprudencia y la desesperación”, expresó Geneco.
Durante la mesa de diálogo institucional se abordó el papel de las entidades responsables de la prevención, asistencia y respuesta ante los accidentes de tránsito.
El director regional de la Defensa Civil, Francisco Arias, afirmó que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir los siniestros.
Explicó que la misión de la institución no se limita a responder a las emergencias, sino también a educar a la población mediante operativos en carreteras y campañas de orientación.
Señaló que los voluntarios que se ubican en las vías durante Semana Santa, Navidad y otros feriados buscan llamar la atención de los conductores para que reduzcan la velocidad, utilicen el cinturón de seguridad, eviten el uso del teléfono celular y respeten las normas de tránsito.“Debemos fortalecer más la cultura de la prevención y la educación”, indicó Arias.
Explicò que una gran parte de los accidentes involucra motociclistas que conducen sin casco, bajo los efectos del alcohol o violando las señales de tránsito, por lo que insistió en que el país debe fortalecer la cultura de la prevención desde edades tempranas.
El coronel Jorge Rivera López explicó que Comipol y RD Vial trabajan de manera coordinada para ofrecer asistencia y protección a los usuarios de las carreteras.
Detalló que la institución brinda apoyo en cientos de kilómetros de vías bajo su responsabilidad, ofreciendo asistencia a conductores que sufren accidentes o averías mecánicas, además de proteger la infraestructura vial.
Agregó que RD Vial utiliza los recursos provenientes de los peajes para mejorar las carreteras e incorporar nuevas medidas de seguridad. “La seguridad vial no comienza cuando ocurre un accidente; empieza mucho antes.” Agregó Rivera Lopez.
La doctora Yanelis Álvarez, representante de la Dirección de Servicios de Atención a Emergencias Extrahospitalarias (DAEH), explicó el protocolo de atención que se activa cuando una persona llama al Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1.
Señaló que el proceso inicia con la recepción de la llamada, la evaluación del evento y el despacho de la ambulancia más cercana.
Una vez en el lugar, el personal asegura la escena, estabiliza al paciente y lo traslada al centro de salud más adecuado según la gravedad de sus lesiones.
Indicó que, además de responder a accidentes de tránsito, la institución realiza traslados interhospitalarios y dispone de ambulancias equipadas para pacientes críticos.
Otro de los espacios del simposio reunió a representantes del Poder Judicial, el sector asegurador y las autoridades municipales para analizar la aplicación de la Ley 63-17.
Durante ese diálogo se destacó que la legislación establece mecanismos para sancionar las violaciones a las normas de tránsito; sin embargo, los participantes coincidieron en que el mayor desafío sigue siendo el cumplimiento efectivo de la ley y la educación de los conductores.
También se resaltó la importancia de fortalecer la Escuela Nacional de Educación Vial contemplada en la legislación, con el fin de formar ciudadanos conscientes de sus responsabilidades al conducir.
En representación del sector asegurador, Luis Núñez Muñoz advirtió que una parte importante del parque vehicular circula sin seguro, lo que agrava los conflictos que se producen después de un accidente y aumenta el impacto económico para las víctimas y sus familias.
Explicó que los accidentes de tránsito representan uno de los principales costos para las aseguradoras y para el sistema de salud, especialmente entre la población joven.
El regidor Franklin Veras, presidente de la Comisión de Tránsito y Transporte del Ayuntamiento de Santiago, informó que el cabildo trabaja en la actualización de la ordenanza municipal de tránsito para adaptarla al crecimiento urbano y a nuevos sistemas de transporte.
Asimismo, explicó que se desarrollan acciones para mejorar la señalización, optimizar el funcionamiento de los semáforos y promover campañas de educación vial en escuelas y comunidades.
El simposio continuó con varios paneles médicos dedicados al manejo del paciente politraumatizado.
El cirujano Guillermo López explicó que el tratamiento de estos pacientes se desarrolla siguiendo protocolos internacionales que priorizan la estabilización inicial y la identificación de lesiones que puedan comprometer la vida.
Indicó que el tiempo constituye un factor determinante, ya que una intervención quirúrgica oportuna puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El ortopeda Giovanni Infante señaló que las fracturas de pelvis y de fémur representan algunas de las lesiones más graves debido al riesgo de hemorragias masivas.
Explicó que el control ortopédico del daño busca estabilizar rápidamente las fracturas para disminuir el sangrado, facilitar el trabajo del resto del equipo médico y mejorar las probabilidades de recuperación del paciente.
Desde el área de cuidados intensivos, el doctor Manuel Ramos destacó que muchos pacientes requieren vigilancia especializada aun cuando inicialmente parezcan estables.
Explicó que lesiones internas en órganos como el hígado, el bazo o los pulmones pueden manifestarse horas después del accidente, por lo que el monitoreo continuo resulta fundamental para prevenir complicaciones y preservar la función de órganos vitales.
En otro de los paneles, el doctor Samuel Antigua explicó que las imágenes diagnósticas han transformado el abordaje del trauma.
Destacó el uso del ultrasonido FAST para detectar rápidamente hemorragias internas y la tomografía como el principal método para identificar lesiones graves y acelerar las decisiones médicas.
También planteó la necesidad de que los hospitales cuenten con equipos de imágenes próximos a las áreas de emergencia para reducir el tiempo de respuesta.
Los especialistas también analizaron la rehabilitación física, las secuelas emocionales y el impacto social que enfrentan los sobrevivientes de accidentes de tránsito.
Señalaron que, además del tratamiento médico, muchos pacientes requieren procesos prolongados de recuperación funcional, apoyo psicológico y acompañamiento familiar para reincorporarse a sus actividades cotidianas.
La jornada concluyó con la participación del senador por Santiago, Daniel Rivera, quien valoró la iniciativa y afirmó que el país necesita seguir invirtiendo en educación vial, fortalecer la red de hospitales traumatológicos y promover una mayor conciencia ciudadana.
El legislador sostuvo que, aunque se han realizado avances en infraestructura y atención al trauma, la verdadera solución está en evitar que los accidentes ocurran mediante la prevención y el cambio de comportamiento de los conductores..












