El actor cubano-mexicano deja un vasto repertorio en telenovelas, cine y teatro
Otto Sirgo, uno de los rostros más reconocibles de las telenovelas mexicanas, murió a los 79 años. Su carrera de más de cinco décadas marcó la industria del entretenimiento en América Latina y la diáspora.
La Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI) confirmó en X el fallecimiento de Otto Sirgo, ocurrido ayer. El actor, nacido el 19 de diciembre de 1946 en La Habana, Cuba, tenía 79 años. Se desconoce la causa de muerte.
Sirgo construyó una trayectoria de más de cinco décadas en cine, teatro y televisión. Es recordado por melodramas como Rosa Salvaje, Lazos de amor, Niña amada mía y Por un beso, y participó en más de 50 telenovelas y alrededor de 30 obras de teatro. También trabajó como director de escena.
Hijo de los actores Otto Sirgo y Magda Haller, y nieto de la actriz española Conchita Gentil Arcos, inició estudios de Ingeniería Electrónica y Administración de Empresas Turísticas, pero a finales de los años 60 se volcó a la actuación. Debutó en cine con La maestra inolvidable (1969), seguida de El monasterio de los buitres y Nosotros los pelados. En televisión participó en Agujetas de color de rosa, Ingobernable, Enemigo íntimo y Falsa identidad.
En 2018, Sirgo habló con EL UNIVERSAL sobre los cambios en la industria: ‘Yo nunca lo había hecho, lo hice para Enemigo íntimo y me lo gané, hice casting para una película y no me lo gané, después hice casting con Netflix y me quedé, así la vida del actor ahora’. Permaneció activo hasta sus últimos años, con trabajos como Doménica Montero y El precio de la fama. Estuvo casado con la actriz Maleni Morales, fallecida en noviembre de 2020; tuvieron dos hijas, Valerie y Tania.









