Dos siniestros en Dublín dejan cinco menores muertos y 13 heridos graves
La policía irlandesa (Garda) advirtió este lunes sobre un patrón alarmante: jóvenes que conducen en sentido contrario para obtener validación en redes sociales, tras dos accidentes este mes que causaron cinco muertes y 13 heridos graves. El comisario jefe Justin Kelly denunció la práctica como «irresponsable y peligrosa».
El comisario jefe de la Garda, Justin Kelly, afirmó que estos incidentes demuestran «lo irresponsable y peligroso que es conducir en el lado equivocado» de la carretera. «Eso es evidente, pero lo que hace que este comportamiento imprudente sea aún más indignante —dijo— es que, en algunos casos, se hace para conseguir ‘me gustas’ en las redes sociales, sin importar el impacto potencialmente devastador que pueda tener tanto en personas inocentes como en ellos mismos».
Cinco menores, de entre 14 y 16 años, murieron la madrugada del domingo cuando su vehículo chocó en una autopista del sureste de Dublín contra otro que se dirigía al aeropuerto con cuatro ocupantes —tres mujeres y un niño— que resultaron gravemente heridos. La Garda señaló que los menores, todos varones, llevaban pasamontañas o máscaras y los vincula a una conocida banda juvenil.
El pasado 9 de agosto, otras nueve personas resultaron gravemente heridas cuando un vehículo con ocho adolescentes a bordo circulaba en dirección contraria por la principal autopista de circunvalación de Dublín y chocó frontalmente contra otro coche. El vicepresidente de la Asociación de Representantes de la Garda (sindicato policial), Joe O’Connell, atribuyó estos hechos a bandas de adolescentes y hombres jóvenes que intentan «superarse unos a otros en las redes sociales» con «vídeos de sus interacciones con las fuerzas del orden».
Según O’Connell, estos retos les llevan a «participar en una persecución, conducir en sentido contrario por una carretera o autopista y grabarlo para conseguir los ‘me gusta’». El fenómeno refleja una tendencia global de búsqueda de validación digital que pone en riesgo vidas y plantea desafíos para las autoridades en todo el mundo.











