Ministra Faride Raful evade interpretar advertencia de Abinader mientras aumentan muertes en operativos policiales
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, afirmó este miércoles que los “intercambios de disparos” no son una política de Estado, en un momento en que el discurso oficial contra la delincuencia eleva el tono y genera cuestionamientos sobre el uso de la fuerza.
En una entrevista en El Despertador, Raful fue confrontada con las recientes declaraciones del presidente Luis Abinader, quien exhortó a personas perseguidas por la justicia a entregarse y advirtió que, de no hacerlo, “les va a ir peor”. Consultada sobre el significado de esa advertencia, la ministra evitó interpretar las palabras del mandatario: “El Presidente lo dijo claramente. Yo creo que no me toca a mí interpretar sus palabras”.
El director de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rodríguez García, ha adoptado un discurso de firmeza. El lunes exhortó a quienes tengan cuentas pendientes con la justicia a entregarse y aseguró que, de lo contrario, continuarán siendo perseguidos. “Todo aquel que sepa que ha cometido un hecho que ha dañado a la sociedad de una u otra manera, es mejor que se entregue a las autoridades”, declaró Rodríguez García, quien añadió que la Policía enfrentará a los perseguidos “en el terreno que el delincuente elija”. El jefe policial también ha planteado que busca “revertir el temor”, de manera que sean quienes delinquen, y no los ciudadanos, quienes teman ser perseguidos.
Frente a las preguntas sobre si las declaraciones y el número de muertes en operativos reflejan un cambio en la política de seguridad, Raful sostuvo que los intercambios de disparos no forman parte de una directriz gubernamental. Señaló que la reforma policial impulsada desde el Gobierno establece como prioridades la preservación de los derechos humanos y el uso proporcional de la fuerza. En lo que va de septiembre, la Policía Nacional ha reconocido la muerte de 45 personas, presumiblemente en conflicto con la ley, en intercambio de disparos. “Todo el mundo sabe que no es una política de Estado”, afirmó.
La ministra sostuvo que las actuaciones de los agentes deben ser revisadas por la Inspectoría General y Asuntos Internos de la Policía Nacional. Defendió, sin embargo, que durante numerosos operativos los agentes son recibidos con disparos, argumento que coincide con la posición del director policial, quien ha defendido el derecho de los agentes a proteger sus vidas cuando son atacados. Los cuestionamientos se han intensificado debido a la sucesión de casos reportados oficialmente como intercambios de disparos y a denuncias de organizaciones de derechos humanos que reclaman investigaciones sobre las circunstancias en que se producen algunas de esas muertes.










