A 63 años, se recuerda el derrocamiento que interrumpió la Constitución más progresista
El 25 de septiembre de 1963, un golpe de Estado derrocó al presidente Juan Bosch, primer gobierno democrático tras la dictadura de Trujillo. El hecho interrumpió un proceso de reformas sustentado en la Constitución de 1963 y sumió al país en una crisis política e institucional.
Este viernes 25 de septiembre se conmemora el 63 aniversario del golpe de Estado contra el gobierno del expresidente constitucional Juan Bosch en 1963. Fue la primera destitución de un gobierno democrático en la República Dominicana después de la dictadura de 31 años de Rafael Trujillo Molina, desde 1930 hasta 1961, fecha del ajusticiamiento del tirano.
Bosch, entonces líder del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ganó las elecciones presidenciales del 20 de diciembre de 1962 con el 60 % de los votos y fue juramentado el 27 de febrero de 1963. Su gobierno inició un proceso de reformas políticas, económicas y sociales sustentado en la Constitución de 1963, que consagró libertades sindicales, prohibió el latifundio y la posesión de tierras por extranjeros.
Entre las medidas que implementó Bosch figuraron un plan de austeridad en el gasto público, que implicó la rebaja de los sueldos de él y sus funcionarios, la rescisión del contrato con la compañía estadounidense Esso Standard Oil para instalar una refinería de petróleo en el país, la recuperación de bienes del Estado en manos de particulares y la introducción de la educación laica. Estas reformas incomodaron a Estados Unidos, a la oligarquía económica, a la cúpula de la Iglesia Católica y a mandos militares herederos de privilegios de la era de Trujillo.
El golpe fue antecedido por una huelga general del sector empresarial los días 20 y 21 de septiembre de 1963, convocada por un comité cívico anticomunista integrado por directivos de la Acción Dominicana Independiente, y por el deterioro de las relaciones entre República Dominicana y Haití. La negativa de Bosch a desestimar la destitución del coronel Elías Wessin y Wessin, comandante de la unidad de tanques de la Base Aérea de San Isidro, precipitó los aprestos golpistas. El gobierno de Bosch fue reemplazado por un triunvirato integrado por Emilio de los Santos como presidente, Manuel Enrique Tavárez Espaillat y Ramón Tapia Espinal como miembros. Tras su derrocamiento, Bosch fue transportado en la fragata Mella hasta la isla de Guadalupe, acompañado del general Antonio Imbert Barrera y los coroneles Francisco Alberto Caamaño Deñó y Arturo Borda Alfau, y desde allí tomó un avión hacia Puerto Rico. El golpe cambió el rumbo de la historia nacional y sumió al país en una de sus peores crisis económica, política, social e institucional.










