Cuando se habla de en la , casi siempre la conversación gira alrededor de , Puerto Plata, Samaná o La Romana.
Son destinos que han consolidado la turística nacional y que seguirán siendo fundamentales para el económico del país.
Sin embargo, creo que ha llegado el momento de comenzar a mirar con mayor atención otros territorios que poseen un enorme potencial para convertirse en protagonistas de la próxima etapa del desarrollo turístico dominicano.
Uno de ellos es.
Durante décadas fue reconocido como uno de los de la.
Mucho antes del extraordinario de , ya recibía miles de visitantes nacionales e internacionales que encontraban en sus , su cercanía con y su hotelera un destino ideal para vacacionar.
Su desarrollo marcó una etapa importante en la evolución del nacional y contribuyó a demostrar que la costa sur también tenía un enorme potencial.
Hoy, más de medio siglo después de ese inicial, vuelve a tener una histórica.
Ya no solo como un destino de playa, sino como un donde convergen el , la inmobiliaria, la residencia permanente, el comercio, los y la.
La atraviesa uno de los mejores momentos de su historia turística.
En el país recibió , una cifra récord que reafirma su liderazgo como el principal destino del Caribe.
De ese total, más de , según cifras oficiales.
Estos resultados reflejan la , pero también plantean un : ¿estamos preparados para distribuir ese hacia que complementen la oferta tradicional? En mi opinión, el alcanzado por el país debe impulsarnos a identificar de desarrollo que permitan ampliar la capacidad turística, atraer nuevas inversiones y generar para más.
reúne todas esas condiciones.
Existen pocos destinos turísticos en el Caribe con una ubicación tan privilegiada.
se encuentra a apenas y muy cerca del.
Esa cercanía representa una extraordinaria que muchas veces no valoramos en su justa dimensión.
Hoy una persona puede , asistir a reuniones de negocios y regresar el mismo día a vivir frente al mar.
Esa posibilidad, que hace algunos años parecía poco común, hoy forma parte de una nueva realidad impulsada por el , los laborales híbridos y la búsqueda de una mejor.
Precisamente ese es el que ha permitido el desarrollo de importantes ciudades costeras en países como , Portugal y.
Durante décadas el de un destino turístico se medía casi exclusivamente por la cantidad de disponibles.
Hoy esa realidad ha cambiado.
El moderno integra hoteles, apartamentos turísticos, segundas residencias, villas, planificadas, , deporte, entretenimiento y.
El inmobiliario ha dejado de ser un segmento complementario para convertirse en uno de los principales en muchos destinos del mundo.
Cada por un extranjero o por un dominicano residente en el exterior genera , , dinamismo comercial y movimiento económico durante todo el año.
Eso significa que un destino deja de depender exclusivamente de las para mantener activa su.
Si existe un proyecto que demuestra el verdadero potencial de es.
Con , este desarrollo fue pionero en apostar por un de cuando muy pocos hablaban de residencial o de ciudades planificadas.
Hoy cuenta con , donde residen cientos de de manera permanente en un entorno caracterizado por la seguridad, la , las áreas verdes, los espacios deportivos y la calidad de sus.
ha demostrado que puede ser mucho más que un destino para vacacionar.
Ha demostrado que es posible desarrollar una comunidad donde convivan , propietarios de segundas viviendas, e inversionistas, generando durante los doce meses del año.
Ese debe servir como referencia para el de la zona.
Creo que el país debe comenzar a cambiar la forma en que observa destinos como.
Durante muchos años el desarrollo turístico se concentró en que, sin duda, fueron necesarios para posicionar a la como líder regional.
Pero el que experimenta la obliga a pensar en una nueva generación de.
tiene todas las condiciones para formar parte de esa nueva etapa.
Su , su existente, su cercanía con la capital, el aeropuerto y los principales centros de negocios del país, así como el sostenido del , lo convierten en un destino con características únicas dentro del Caribe.
No se trata de competir con ni con otros polos consolidados.
Se trata de.
Mientras continúa liderando el internacional de grandes resorts, puede consolidarse como el gran destino residencial, deportivo, inmobiliario y de escapadas cercano a.
Ambos pueden convivir perfectamente y fortalecer aún más la nacional.
El de no solo favorece al.
Cada nuevo proyecto impulsa la , genera , fortalece el , aumenta la demanda de restaurantes, supermercados, centros médicos, instituciones educativas, financieros y transporte.
Además, promueve el desarrollo de actividades complementarias como el , la , el deportivo, los eventos corporativos y el de bienestar.
Ese efecto multiplicador representa una extraordinaria para , y toda la.
Ahora bien, no basta.
La verdadera diferencia estará en cómo se planifique ese.
La demuestra que los destinos más exitosos son aquellos que protegen sus , preservan sus , invierten en , garantizan públicos eficientes y promueven un desarrollo urbano ordenado.
todavía tiene la de hacerlo bien.
Todavía puede convertirse en un de y , donde el económico vaya de la mano con una mejor para residentes y visitantes.
Estoy convencido de que dentro de diez o quince años hablaremos de de una manera muy distinta.
Ya no será únicamente un destino para pasar un fin de semana en la playa.
Será una , integrada al área de influencia de , donde convivirán el , la , la vivienda, el deporte, el comercio y los.
La necesita seguir fortaleciendo sus turísticos, pero también debe apostar por nuevos de desarrollo.
representa una única para demostrar que el puede de forma más equilibrada, diversificando la y acercando los beneficios del sector a más.
Estoy convencido de que el del dominicano no dependerá únicamente de atraer más visitantes.
También dependerá de nuestra capacidad para desarrollar , conectados, sostenibles y con una de largo plazo.
Y pocos lugares reúnen esas condiciones como ..










