El caso de la mujer que disparó 20 veces contra la propiedad de la estrella pop reabre el debate sobre salud mental y violencia armada
Un juez de Los Ángeles declaró mentalmente competente a Ivanna Lisette Ortiz para ser juzgada por el tiroteo contra la casa de Rihanna y A$AP Rocky. El caso, que conmocionó a la industria del entretenimiento, expone tensiones sobre seguridad y justicia penal en Estados Unidos.
La jueza Maria Cavalluzzi determinó el martes que Ivanna Lisette Ortiz, de 36 años y residente de Orlando, Florida, está en condiciones mentales para enfrentar el proceso penal por el tiroteo del 8 de marzo contra la residencia de Rihanna y A$AP Rocky en Beverly Hills. Ortiz se declaró inocente del intento de asesinato y de más de una docena de cargos graves.
De acuerdo con la policía y la fiscalía, Ortiz condujo un Tesla hasta la propiedad, disparó al menos 20 veces con un rifle tipo AR-15 e impactó la caravana Airstream donde estaba la pareja y la habitación infantil de sus tres hijos. Nadie resultó herido. Tras su detención, Ortiz declaró: ‘No estaba intentando cometer un asesinato’. Enfrenta diez cargos de agresión con arma semiautomática y tres por disparar contra vehículo o vivienda ocupada.
El caso ha captado atención internacional por la notoriedad de Rihanna, ganadora de nueve premios Grammy y con 14 éxitos número 1 en Billboard Hot 100. La reanudación del proceso, tras meses de evaluaciones psiquiátricas secretas, plantea interrogantes sobre el tratamiento judicial de acusados con posibles trastornos mentales y el acceso a armas semiautomáticas en Estados Unidos.
Ortiz, logopeda titulada por más de una década y sin antecedentes penales, podría ser condenada a cadena perpetua si es hallada culpable de todos los cargos. La jueza ordenó su comparecencia el miércoles. Ni la defensa ni la fiscalía hicieron comentarios a la salida del tribunal. Las autoridades no han revelado el móvil ni vínculo alguno entre la acusada y la artista.









