
Vicepresidente de Fundación Puntacana propone plan nacional para convertir residuos orgánicos en insumos agrícolas
En el IV Foro Internacional de Economía Circular, Jake Kheel urgió a República Dominicana a apostar por la circularidad y advirtió que sin protección de los recursos naturales no habrá turismo. Su llamado incluye un plan nacional para aprovechar los residuos orgánicos y reducir la dependencia de fertilizantes importados.
Kheel, vicepresidente de la Fundación Puntacana, sostuvo que ‘la circularidad es el único camino para una isla’ y que el desarrollo turístico debe ir acompañado de una gestión responsable de los recursos. Durante su participación en el foro, enfatizó que si el país no invierte en manejar sus recursos y proteger los activos ambientales y locales, no habrá turismo.
El ejecutivo llamó la atención sobre los residuos orgánicos, que representan alrededor del 50% de la basura generada en hogares, ciudades y empresas, y cerca del 60% en el sector turístico. Advirtió que estos desechos, al terminar en vertederos, contaminan suelo, agua y aire, y contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero. ‘Nos enfocamos en los plásticos porque son muy visibles, pero nadie se está enfocando en los orgánicos, donde tenemos un gran potencial’, expresó.
Kheel vinculó el manejo de estos residuos con la economía familiar: el alto costo de los fertilizantes importados repercute en los productores agrícolas y en los precios de los alimentos. Por eso propuso un plan nacional para transformar los residuos orgánicos en insumos agrícolas, aprovechando una materia prima disponible que hoy se desecha. Señaló que el compostaje requiere inversiones mucho más bajas que las plantas de energía a partir de residuos y puede replicarse en comunidades, generando empleos.
En el plano de las políticas públicas, planteó empezar por los grandes generadores —hoteles, restaurantes, supermercados y otras empresas— con disposiciones que impidan enviar orgánicos a vertederos y fomenten un mercado para su aprovechamiento. Reconoció el avance de iniciativas privadas de compostaje y biogás, pero insistió en que se necesita una política pública que incentive y amplíe la participación de la sociedad dominicana en la valorización de estos residuos.











