
Del cambio de Caminero a las jugadas polémicas en el torneo invernal
El mánager es el centro de las críticas cuando su equipo pierde. En los dos primeros juegos de la Serie Mundial entre Cerveceros de Milwaukee y Rays de Tampa, Kevin Cash ha recibido un rosario de críticas, comenzando por el cambio de Junior Caminero en la alineación.
En las primeras cinco fechas del torneo otoño-invernal se han producido una serie de jugadas, como tocar en el primer inning y el manejo de los lanzadores. El béisbol es una escuela, donde el mánager como catedrático tiene que conocer en qué área imparte su docencia. No es lo mismo dirigir una selección olímpica, que un equipo de la liga invernal o un colectivo de Grandes Ligas.
Los mánagers ganadores se conocen en los juegos apretados por la forma como aplican los esquemas estratégicos. Los hábiles acostumbran usar más el ‘Librito’ que las jugadas de sorpresa, ya que es la mejor forma de protegerse de las críticas. Cuando un equipo corona una victoria los héroes son los jugadores, pero no son los mejores dirigentes.
Veamos dos situaciones y el comportamiento del mánager. 1. Corredores en primera y segunda sin out, juego parejo, el ‘Librito’ para el mánager conservador indica que se debe tocar a fin de adelantar los corredores y colocarlos en posición anotadora. El mánager ordena el toque y la bola sale de fly y se produce un doble plan. 2. El mánager arriesgado que al verse acorralado trata de romper el cerco mandando a batear largo aprovechando que el cuadro está adentro, pero el batazo sale de frente y termina también en un doble plan. Ambas jugadas han tenido el mismo resultado, más por la dos es que al mánager lo castigan con el fuego cruzado de la crítica porque no aplicó el famoso ‘Librito’.
El mánager tiene que jugar conforme a su criterio y estar presto a asumir las responsabilidades, ya que nadie en la hora cero después del revés está dispuesto a compartir, ya que a esa hora los mánagers suelen quedarse solos en su oficina… tan solos como los muertos. Y de napa los apostadores no perdonan y ya tienen sus líneas de cuál será el primer graduado entre: Pipe Urueta, Águilas Cibaeñas; Héctor Borg, Estrellas Orientales; Miguel Cairo, Gigantes del Cibao; Ramón Santiago, Escogido; Víctor Estévez, Toros del Este y Gilbert Gómez, Licey. En 1968: Los Leones del Escogido, apoyados en el pitcheo de Leslie Scott, derrotan 7-2 al Licey ante 13,420 aficionados. Felipe Rojas Alou bateó 5 hits, 4 de ellos dobles para establecer nuevo récord. En 1973: Graig Skok, Escogido, lanzó juego completo para pintar de blanco a los Tigres del Licey ante 17,946 fanáticos. En 1974: en el estadio Tetelo Vargas, Bruce Bochte anota en la quinta entrada la única carrera que necesitó el Licey para derrotar 1-0 a las Estrellas. Manuel Mota bateó de 4-2.










