La estrella eslovena continúa sin horizonte claro de recuperación
La franquicia angelina enfrenta un panorama sumamente complejo a escasas jornadas del inicio de la postemporada de la NBA. La lesión en el isquiotibial de Luka Doncic mantiene en vilo a toda la organización, pues el base estelar ya se ha perdido los últimos cinco compromisos del calendario regular sin que exista un plazo concreto para su reincorporación.
El entrenador JJ Redick fue tajante al señalar que tanto Doncic como Austin Reaves permanecen fuera de acción por tiempo indefinido. Reaves, tercer pilar ofensivo del equipo junto a LeBron James, sufrió una dolencia en el oblicuo la semana anterior y su evolución tampoco muestra avances significativos según el cuerpo técnico.
El armador esloveno se lastimó frente al Oklahoma City Thunder el pasado 2 de abril, precisamente cuando atravesaba su momento más fulgurante de la temporada con un promedio de 39,8 unidades en los trece duelos previos. Aquella racha lo había catapultado como firme aspirante al galardón de Jugador Más Valioso.
Doncic se desplazó hasta territorio español la semana pasada para someterse a tratamientos especializados. La lesión lo dejó fuera de la elegibilidad para los premios oficiales de la liga, que exigen un mínimo de 65 encuentros disputados, justo cuando su candidatura al MVP cobraba mayor fuerza mediática y estadística.
Sin su principal referente, los Lakers cayeron al cuarto peldaño de la Conferencia Oeste y se medirán en primera ronda ante los Houston Rockets. La serie inaugural arrancará este sábado en el Crypto.com Arena de Los Ángeles, donde la afición espera un milagro médico que permita ver a su estrella en cancha.










