El regreso del líder brasileño marca un nuevo ciclo frente a la ultraderecha y el lawfare
El triunfo de Lula Da Silva en el balotaje brasileño no solo define el futuro de Brasil, sino que envía una señal política a toda América Latina y a la diáspora dominicana.
Luis Ignácio Lula Da Silva ganó el balotaje en Brasil, un resultado que el artículo original califica como un ‘resiliente triunfo’ que hace justicia en ese país. Su gestión económica, según el texto, convirtió a Brasil en una potencia global, lo que ahora se reconoce con la victoria.
El balotaje fue un duro revés para las fuerzas ‘oscurantistas y ultraderechistas’ de Brasil y del extranjero, que sustentaron su campaña en ‘absurdos desvaríos’ y un discurso ‘deletéreo y mendaz’. Las grandes mayorías les dieron las espaldas y votaron por Lula, señala el autor.
La trayectoria de Lula, desde obrero metalúrgico y niño en situación de precariedad hasta la presidencia, incluye la superación de un cáncer diagnosticado en 2011 por su adicción al cigarrillo. El texto destaca que enfrentó dictaduras militares, fue perseguido por organizar huelgas y luego objeto de lawfare para encarcelarlo.
El artículo concluye que Lula demostró su inocencia ante su pueblo, que nunca creyó la retórica impuesta desde arriba. En el balotaje ‘sacó de abajo’ y no se dejó amedrentar por las voces que daban por vencedor a Flávio Bolsonaro, a pesar de que este había obtenido el primer lugar en la primera vuelta.










