Del lienzo al corazón | La pintora ve los lienzos en blanco como una oportunidad para establecer un diálogo entre artista y espectador Muchos encuentran en las palabras su forma de expresarse, mientras que otros optan por el arte.
Un lienzo en blanco puede parecer vacío, pero para una artista como la dominicana radicada en Estados Unidos, Eilis Soto, es un universo de posibilidades.
Sumergida entre pinceles, formas y colores, logra mirar, sentir y entender el mundo.
“Ese espacio vacío no lo veo como algo que deba llenarse simplemente, sino como una oportunidad para establecer un diálogo: primero conmigo misma y después con quien va a contemplar la obra” expresó la artista plática a El Nacional.
Su amor por el arte, explica, nació de una necesidad profunda de observar, imaginar y expresar lo que lleva dentro.
Sus primeras experiencias artísticas se desarrollaron en República Dominicana, mientras que posteriormente su formación y vivencias en Nueva York y Milán contribuyeron a ampliar su mirada y a definir su propia voz.
En sus obras, Soto explora distintas dimensiones de la experiencia humana, pues explica que, “el corazón se ha convertido en un elemento muy importante dentro de mi lenguaje artístico porque representa para mí mucho más que un órgano: representa nuestras emociones, nuestra vulnerabilidad, nuestras heridas, nuestra capacidad de amar y también nuestra capacidad de sanar y seguir adelante”.
Aun así, procura que sus obras no tengan una única interpretación.
Por el contrario, busca que cada espectador pueda acercarse a ellas desde su propia historia y encontrar un significado particular.
“Si una pintura logra despertar un recuerdo, una emoción, una pregunta o incluso un momento de paz, entonces para mí ya está cumpliendo una función importante”, sostuvo la autora del libro Una mirada única: tres sencillos pasos para dibujar un rostro de manera fácil.
Su trayectoria artística ha estado marcada por una búsqueda permanente.
Explicó que, en sus inicios experimentó con diferentes medios y técnicas, entre ellos el dibujo, la pintura, el collage, la tinta, la acuarela y el acrílico.
Esa etapa de exploración le permitió descubrir no solo qué quería expresar, sino también la manera en que quería hacerlo.
“Hoy siento que mi pintura es más introspectiva.
La anatomía, el rostro y especialmente el corazón se han convertido en vehículos para hablar de lo que no siempre podemos ver: aquello que sentimos, aquello que nos transforma y aquello que guardamos dentro”, afirmó la pintora, quien señaló que con el tiempo fue desarrollando un lenguaje en el que conviven el realismo figurativo y la abstracción expresiva.
Al cuestionarle sobre el papel del arte en un mundo dominado por las redes sociales y la inteligencia artificial, destacó que, este conserva una importancia fundamental.
A su parecer, aunque las nuevas tecnologías han transformado la manera en que se producen, comparten y consumen imágenes, «no han eliminado la necesidad humana de sentir, interpretar y conectar.
Vivimos rodeados de imágenes y de estímulos visuales.
Las redes sociales y la inteligencia artificial han cambiado profundamente la manera en que producimos, compartimos y consumimos imágenes, pero eso no elimina la necesidad humana de sentir, interpretar y conectar».
Para la artista existe una diferencia entre producir una imagen y atravesar un proceso creativo.
“Una obra de arte puede contener la observación, la experiencia, las emociones, las dudas, las decisiones y hasta las imperfecciones del ser humano que la creó” dijo.
Soto tampoco considera que la tecnología deba ser necesariamente una enemiga del arte.
La entiende como una herramienta que plantea nuevos desafíos y preguntas, aunque sostiene que la sensibilidad, la experiencia y la capacidad humana de otorgar significado a lo que se observa siguen siendo irremplazables.
“El arte forma parte de nuestra vida, incluso cuando no somos conscientes de ello”, señaló.
Periodista con más de una década de experiencia en las áreas de cultura, turismo y espectáculos.
Egresada de la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA).
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