La Nobel de Paz advierte que el pacto ignora la legitimidad y podría marcar una tendencia en la región.
En un mensaje desde el exilio, la líder opositora venezolana María Corina Machado cuestionó el acuerdo petrolero entre EE.UU. y el gobierno de Delcy Rodríguez, al advertir que el dinero no basta para reconstruir un país con fragilidad institucional, una advertencia que resuena en toda América Latina y la diáspora dominicana.
La líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, afirmó este jueves que Venezuela ‘necesita mucho más que dinero’ tras el histórico acuerdo petrolero firmado entre Estados Unidos y el gobierno interino de Delcy Rodríguez, un pacto que redefine las alianzas energéticas en el hemisferio.
En un video grabado desde el exilio en Panamá y publicado en X, Machado señaló que ‘el sector petrolero es sólo una parte de la inmensa reconstrucción’ de Venezuela. ‘En un país con las dimensiones y la fragilidad institucional de Venezuela, ningún sector podrá funcionar de manera aislada’, aseguró, en una advertencia que especialistas ven como un llamado a poner la democracia por delante de los intereses económicos.
El acuerdo, anunciado por el presidente Donald Trump, otorga a EE.UU. el 20% de las reservas de crudo venezolano, unos 65.000 millones de barriles en 17 campos. Para Machado, ‘el patrimonio de nuestro suelo no le pertenece a un régimen ilegítimo, le pertenece al pueblo venezolano’, una postura que contrasta con la decisión de Trump y Delcy Rodríguez de descartar elecciones en Venezuela, a ocho meses de la captura de Nicolás Maduro.
Machado defendió la alianza con Estados Unidos, pero insistió en que la reconstrucción debe regirse por ‘principios innegociables de transparencia absoluta, legalidad y eficiencia’, lo que solo es posible, dijo, ‘con la legitimidad y la estabilidad que ofrece un gobierno serio y democrático’. La líder opositora, inhabilitada políticamente y ausente del diálogo político iniciado en Caracas, promete regresar a Venezuela, aunque analistas sugieren que Washington no ve con buenos ojos su retorno, un tema que sigue siendo tendencia en la región y que preocupa a la diáspora dominicana en EE.UU.










