La (DGM) aseguró este miércoles que mantiene una política de » » frente a los cometidos por su personal, tras las denuncias de que señalan que miembros de la institución presuntamente les exigieron dinero para dejarlos en libertad durante operativos de interdicción.
Las autoridades migratorias también afirmaron que las son y que, de comprobarse responsabilidades, los involucrados son de manera drástica.
«En la mayoría de los casos son y sometidos a los , de acuerdo a la falta cometida», precisó a la institución.
La DGM respondió a los testimonios recopilados por , que describen un supuesto en el que algunos haitianos habrían tenido que entregar sumas de dinero para evitar ser trasladados a centros de detención migratoria.
Uno de los denunciantes, un hombre que trabaja como en un edificio del y reside en el sector , en Santo Domingo Oeste, afirmó que el domingo 26 de julio al menos tres , uno de ellos armado, irrumpieron en su vivienda en un operativo de interdicción luego de romper su puerta.
Otro caso que llegó a la redacción de este medio es el de una que trabaja en una casa de familia y que, según declaraciones de personas cercanas, fue detenida el 23 de junio en la zona del de la , cuando se dirigía hacia una estación del Metro de Santo Domingo.
De acuerdo con allegados, un le exigió para dejarla continuar su camino, situación por la que sus empleadores salieron en su auxilio, realizando el pago mediante una a una cuenta de tercero, cuyos datos fueron proporcionados por el propio oficial.
Uno los denunciantes reconocieron el a implementar una ; no obstante, calificó como abusiva la actuación de muchos durante los operativos contra haitianos en condición irregular.
El hombre, cuyo nombre se omite por razones de seguridad, afirmó que las medidas de solo se concentran en , ya que, a su juicio, de otras nacionalidades que tampoco cuentan con documentos no son repatriados..









