Demanda estatal contra plataforma de apuestas reaviva debate sobre regulación federal y riesgos para jóvenes
El estado de Nueva York demandó este jueves a Polymarket por operar apuestas sin licencia, en un nuevo capítulo de la disputa entre estados y el Gobierno federal de EE. UU. sobre quién regula los mercados de predicción, un sector en auge global.
La Fiscalía General de Nueva York acusa a la plataforma de ser ‘una operación ilegal y sin licencia’ que expone a los neoyorquinos, incluidos los menores de 21 años, a graves riesgos personales y financieros. La acción se produce después de que, a finales de agosto, un tribunal de apelación de EE. UU. dictara que los estados tienen autoridad para regular los mercados de predicciones, en un revés para el sector que reivindica que sus productos están sujetos a las regulaciones federales.
El centro del debate son los ‘contratos de eventos’ que permiten apostar sobre el resultado futuro de casi cualquier acontecimiento, incluidos los deportivos, que los reguladores estatales consideran ‘apuestas deportivas’. La demanda pide al tribunal una orden que prohíba a Polymarket operar como negocio de apuestas deportivas y le imponga multas, incluyendo la confiscación de ganancias y la restitución a los usuarios.
La Fiscalía sostiene que los mercados de predicción de Polymarket cumplen con la definición legal de juego de azar, ya que los resultados son ‘inciertos y están fuera del control del apostador, o dependen del azar’. También alega que la plataforma no tiene licencia de la Comisión de Juegos del Estado y elude impuestos que financiarían escuelas públicas, programas deportivos para jóvenes desfavorecidos y programas de educación y tratamiento para la ludopatía.
Además, denuncia que la aplicación está disponible para usuarios de entre 18 y 20 años, pero la ley de Nueva York exige al menos 21 años para apuestas deportivas móviles. La Fiscalía neoyorquina ha emprendido acciones similares este año contra Kalshi, Coinbase y Gemini. Un estudio del Instituto Nacional de la Salud (NIH) reveló que la exposición temprana al juego aumenta la probabilidad de sufrir depresión, ansiedad, cambios de humor y estrés financiero, y un estudio de la Asociación de Psicología de EE. UU. (APA) halló que el 32 % de las personas con trastorno del juego experimentan ideación suicida.












