
Informe revela que embargo de armas no se respeta y tráfico desde EE.UU. agrava conflicto
La violencia de las pandillas en Haití ha dejado más de 5,700 muertos y heridos en lo que va de año, según denunció la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, que también reportó más de 230 secuestros y la violación de más de mil mujeres y niñas.
El alto comisionado de la ONU, Volker Türk, presentó estas cifras ante el Consejo de Derechos Humanos, advirtiendo que la realidad podría ser peor debido a datos incompletos. El año pasado, según Naciones Unidas, murieron cerca de 6,000 personas en Haití por conflictos de pandillas y 2,700 resultaron heridas.
Türk destacó que más de la mitad de las víctimas de este año se produjeron en operaciones de fuerzas de seguridad, con cientos de personas alcanzadas por balas pérdidas y drones explosivos, y expresó preocupación por el uso desproporcionado de la fuerza. Asimismo, grupos de autodefensa han matado o herido a unas 280 personas en 2026, y ha habido ejecuciones sumarias por unidades policiales especializadas, aunque su número ha disminuido respecto a 2025.
El experto de la ONU sobre derechos humanos en Haití, William O’Neill, señaló que Estados Unidos es uno de los principales orígenes de las armas, transportadas a menudo en barco desde Florida, aunque también existe tráfico a través de la frontera con República Dominicana. ‘No hay un solo escáner de metales en todo el servicio de aduanas de Haití, y esto tiene que cambiar’, afirmó O’Neill, instando a las autoridades aduaneras a actuar.
Türk indicó que entre un 30 % y un 50 % de los miembros de las bandas son niños, y su número casi se triplicó el pasado año. Más de la mitad de los haitianos sufren inseguridad alimentaria aguda y 1,5 millones están desplazados. El despliegue de la Fuerza de Supresión de las Bandas, con unos 1,500 efectivos de una decena de países, ofrece esperanza, según O’Neill, aunque el flujo de armas continúa.










