El choque entre el oficialismo y la oposición marca el inicio de una nueva legislatura
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, y el vocero de la Fuerza del Pueblo, José David Báez, protagonizaron un tenso duelo verbal este miércoles por la distribución de las comisiones legislativas. El episodio evidencia la polarización política en República Dominicana y el pulso entre el oficialismo y la oposición.
La sesión de este miércoles en la Cámara de Diputados se convirtió en un escenario de alta tensión política cuando Alfredo Pacheco, presidente del órgano, y José David Báez, nuevo vocero de la Fuerza del Pueblo (FP), chocaron por la repartición de las comisiones legislativas para los próximos dos años. El intercambio refleja la lucha de poder entre el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y la principal fuerza opositora, en un contexto de creciente polarización.
Báez reclamó que la distribución de comisiones respete la representación de su bancada y advirtió que no aceptarán una propuesta que la ignore. «A toda luz, la Fuerza del Pueblo no anda mendigando posiciones. La Fuerza del Pueblo se respeta», declaró. Su postura es un mensaje directo al oficialismo, en un momento en que la FP busca consolidarse como la alternativa política de cara a las próximas elecciones.
Pacheco, por su parte, defendió la búsqueda de consenso, pero fue tajante: «Cuando no hay consenso, nosotros tenemos dos cosas para aplicar aquí: la Constitución de la República Dominicana y el reglamento». El presidente de la Cámara también subrayó la debilidad numérica de la oposición: «Cuando usted tenga mayoría, diputado, usted para todo, pero no tiene mayoría; entonces, no lo va a parar».
La discusión alcanzó su punto más álgido cuando Pacheco negó el derecho a réplica a Báez y lo retó directamente: «¿Usted quiere estrenarse peleando? Vamos a pelear, no hay problema. Si usted quiere pelear, peleamos. Usted no tiene la palabra, diputado. No la tiene». Este tipo de enfrentamientos refleja una tendencia en la política latinoamericana, donde la confrontación entre poderes del Estado se ha vuelto frecuente, y tiene implicaciones para la diáspora dominicana, que observa desde el exterior la estabilidad institucional del país.
El episodio no solo define el control de las comisiones, sino que anticipa el tono de la legislatura. Mientras el PRM busca imponer su agenda, la FP, liderada por Leonel Fernández, intenta posicionarse como una fuerza fiscalizadora. La política dominicana, tradicionalmente estable, muestra signos de una confrontación que podría marcar el rumbo del país en los próximos años.










